
SR ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE RIBADEO
La CGT convocada para tratar la consideración de implantación de un Fondo de pensiones y estudio de propuestas o alternativas/Estudio del establecimiento de un protocolo de prevención, cuando el convenio-acuerdo del 2004 establece la creación de un Plan de Pensiones y ya están presentadas propuestas en ese sentido, y hace años que ha sido acordada la implantación y es hora de llevarlo a cabo ya que se están adeudando cantidades a trabajadores desde el 2004 SOLICITAMOS SE UNA AL ACTA DE LA COMISION ESTE ESCRITO
Que en el 2007 por el Comité de Empresa se presentó un protocolo de prevención del que nunca se ha vuelto a saber nada, pero desde esa fecha se ha abierto expediente a dos trabajadores municipales y uno de ellos ha sido despedido.Este Ayuntamiento ha optado y conseguido (ignoramos como) el título de empresa familiarmente responsable y una empresa familiar implica, conceptualmente, la atención de las problemáticas que nacen de la interrelación entre los empleados (y sus familias) y la empresa
Los asuntos que interesan a los trabajadores del Ayuntamiento de Ribadeo se los hemos trasladado CCOO, UGT, CSI.CSIF y la CGT mediante escritos presentados el 8, 27 de julio y el 16 de setiembre de 2010 y que relacionamos a continuación:
-Protocolo de prevención de conflictos conforme al documento que obra en el Ayuntamiento y que es una medida preventiva y paliativa de enfrentamientos que puedan surgir a nivel laboral.
-Estudio y adopción de acuerdos para llevar a cabo la ejecución del acuerdo plenario relativo al fondo acordado el 18 de agosto de 2009 de distribución de 68.000 euros entre el personal municipal correspondiente. Y le recordamos al Sr. Alcalde que por ley los acuerdos plenarios son inmediatamente ejecutivos.
-Estudio y adopción de acuerdos para la puesta en marcha del Plan de Pensiones.
-Estudio y adopción de acuerdos en relación con el incumplimiento que se está produciendo en el régimen de trabajo (horario y descansos) del personal de limpieza viaria y recogida de basura. ¿Se están pagando los festivos a los operarios del Servicio de Limpieza? Sabemos que no.Los grupos más bajos, los trabajadores que menos cobran y siempre los más desfavorecidos.
-Estudio y adopción de acuerdos correspondientes en relación con el cuadro de personal vigente en este Ayuntamiento, puestos vacantes existentes en el mismo: Operarios, Celadores, Auxiliares de Domicilio y Oferta Pública de Empleo que se está tramitando en estos momentos. (3 plazas del Grupo A: Abogada, Técnica de Empleo, Arquitecto y 1 del grupo C: Administrativo)
-Y la adopción de los acuerdos que procedan para el cumplimiento de las directrices fijadas por el Ayuntamiento como entidad familiarmente responsable (EFR)
Reiteramos que en vista de la actual situación de crisis general que se vive en el estado y de la situación de la precariedad económica que vive el propio ayuntamiento, en tanto se proceda a un estudio pormenorizado y real de las necesidades de personal estructural de la Entidad , debe suspenderse la tramitación de cualquier oferta pública de empleo de puestos de trabajo que no respondan a cometidos que sean de competencia expresa de este Ayuntamiento de Ribadeo, excepto que se confirme de manera que haga fe y por escrito una financiación al cien por cien por parte de la Comunidad Autónoma y/o Estado de los referidos puestos
SOLICITAMOS la ejecución de los acuerdos pendientes y cumplimiento de lo dispuesto en el convenio-acuerdo firmado en el 2004 abonandose los festivos a los operarios del servicio de limpieza
Considerando que en el 2011 son las elecciones municipales por un nuevo periodo, suspender la oferta de empleo en marcha actualmente y proceder a un estudio de las necesidades reales del ayuntamiento dado que los puestos vacantes en el convenio 2004 no han sido ofertados
La Seccíón de la CGT en el Ayuntamiento de Ribadeo ha solicitado la reunión de la Comisión de Seguimiento del Convenio del 2004 para tratar estos asuntos:-Protocolo de prevención de conflictos, Reparto 68.000 euros, puesta en marcha del Plan de Pensiones, pago de festivos a los operarios del servicio de limpieza, sacar a oferta pública de empleo los puestos vacantes necesarios y contemplados en el convenio d el 2004 existentes en el ayuntamiento: operarios, celadores, auxiliares a domicilio y para que se cumplan los compromisos firmados por el ayuntamiento de Ribadeo como entidad familiarmente responsable (EFR)
El cumplimiento de estos acuerdos plenarios supone a las arcas municipales un coste muy inferior a lo que el gobierno de forma unilateral y sin contar con los sindicatos decide: La contratación de 3 plazas del grupo A y una del C, que supondra un inmenso incremento en el capítulo de personal, puestos a los que el equipo de gobierno tiene pensado igualar con las retribuciones de los funcionarios que le llevaron a anular el convenio-acuerdo del 2004 y que comprometerá cualquier intento de hacer una política de igualdad salarial e impedirá cualquier futura acción municipal para paliar el desempleo
predecían? No, por cierto. De paso hay que advertir, ya llegó la hora de que la gente sensata no hable más de corruptelas políticas en tono campanudo. La corrupción en la política nada tiene que ver con la moral o las morales, ya provenga de las mismas personalidades políticas. Sus causas proceden de un punto solo. La política es el reflejo del mundo industrial, cuya máxima es: bendito sea el que más toma y menos da; compra¿Qué consiguió ella, al ser emancipada? Libertad de sufragio, de votar. ¿Logró depurar nuestra vida política, como algunos de sus más ardientes defensores
lo más barato y vende lo más caro posible, la mancha en una mano, lava la
otra
. No hay esperanza alguna de que la mujer, aun con la libertad de votar, purifique la política.
(...)
La gran limitación de miras del movimiento emancipacionista de la actualidad,reside en su artificial estiramiento y en la mezquina respetabilidad con que se reviste, lo que produce un vacío en el alma de la mujer, no permitiéndole satisfacer sus más naturales ansias. Una vez hice notar que parecía existir una más estrecha relación entre la madre de corte antiguo, el ama de casa siempre alerta, velando por la felicidad de sus pequeños y el bienestar de los suyos, y la verdadera mujer moderna, que con la mayoría de las emancipadas. Estas discípulas de la emancipación depurada, clamaron contra mi heterodoxia y me declararon buena para la hoguera. Su ciego celo no les dejó ver que mi comparación entre lo viejo y lo nuevo tendía solamente a probar que un buen número de nuestras abuelas tenían más sangre en las venas, mucho más humor e ingenio, y algunas poseían en alto grado naturalidad, sentimientos bondadosos y sencillez, más que la mayoría de nuestras profesionales emancipadas que llenan las aulas de los colegios, las universidades y las oficinas. Esto después de todo no significa el deseo de retornar al pasado, ni relegar a la mujer a su antigua esfera, la cocina y al amamantamiento de las crías. La salvación estriba en una enérgica marcha hacia un futuro cada vez más radiante. Necesitamos que cada vez sea más intenso el desdén, el desprecio, la indiferencia contra las antiguas tradiciones y los viejos hábitos. El movimiento emancipacionista ha dado apenas el primer paso en este sentido. Es de esperar que reúna sus fuerzas para dar otro. El derecho del voto, de la igualdad de los derechos civiles, pueden ser conquistas valiosas; pero la verdadera emancipación no empieza en los parlamentos, ni en las urnas. Empieza en el alma de la mujer. La historia nos cuenta que las clases oprimidas conquistaron su verdadera libertad, arrancándosela a sus amos en una serie de esfuerzos. Es necesario que la mujer se grabe en la memoria esa enseñanza y que comprenda que tendrá toda la libertad que sus mismos esfuerzos alcancen a obtener. Es por eso mucho más importante que comience con su regeneración interna, cortando el lazo del peso de los prejuicios, tradiciones y costumbres rutinarias. La demanda para poseer iguales derechos en todas las profesiones de la vida contemporánea es justa; pero, después de todo, el derecho más vital es el de poder amar y ser amada. Verdaderamente, si de una emancipación apenas parcial se llega a la completa emancipación de la mujer, habrá que barrer de una vez con la ridícula noción que ser amada, ser querida y madre, es sinónimo de esclava o de completa subordinación. Deberá hacer desaparecer la absurda noción del dualismo del sexo, o que el hombre y la mujer representan dos mundos antagónicos. La pequeñez separa; la amplitud une. Dejen que seamos grandes y generosos. Déjenos hacer de lado un cúmulo de complicadas mezquindades para quedarnos con las cosas vitales. Una sensata concepción acerca de las relaciones de los sexos no ha de admitir el conquistado y el conquistador; no conoce más que esto: prodigarse, entregarse sin tasa para encontrarse a sí mismo más rico, más profundo, mejor. Ello sólo podrá colmar la vaciedad interior, y transformar la tragedia de la emancipación de la mujer, en gozosa alegría, en dicha ilimitada
http://www.traidores.org/emma/textos/tragedia-de-la-emancipacion.pdf
http://grupoapoyohuelguista.blogcindario.com/ Un blog de apoyo a unos represaliados en el que tomamos parte.
En el 2002 se salió a la calle a protestar y la gente fue represaliada. Muchos casos como los de los huelguistas para los que se hizo el blog que aparece en el enlace
La realidad que vivimos está más alla de una huelga de un dia fuera de lugar, una huelga que tenía que haber sido cuando el gobierno inyectó dinero a los bancos, cuando se manifestaron los de Attac, en ese momento.
Se van aprobar los Presupuestos Generales, se han aprobado los recortes ¿A donde vamos? ¿Quién se puede creer que quién recibe dineros del Gobierno de turno vía subvenciones, vaya morder la mano que le da de comer?
Hay otras maneras de hacer las cosas y ya va siendo hora de ponerlas en práctica, una de ellas es la manifstación
Compañeiras e compañeiros: O día 29, día da Folga Xeral, a CGT da Coruña fará unha manifestación que sairá, ás 12 horas, da Praza de Portugal. Percorrerá o centro da cidade, atravesando as Prazas de Pontevedra, Lugo e Ourense, para rematar na Delegación do Goberno. O lema da pancarta é Basta de recortes, de explotación e de mentiras.
Estamos nun importantísmo momento da nosa historia como clase: a agresión brutal que supón a Reforma Laboral e a ameaza que existe sobre o sistema de pensións e xubilacións obríganos a saír á rúa contundentemente. A CGT tamén o vai facer, pero non para que os de sempre negocien en nome de todos maquillen a Reforma con acordos de patacón; temos que conseguir parar aos explotadores e os seus servos e facerlles saber que, por este camiño, só terán mobilización e enfrontamentos cos traballadores.
ACUDE Á MANIFESTACIÓN
NON NOS DEIXEMOS ASOBALLAR
QUE NON NOS ROUBEN O QUE É NOS
Publica diversos ensayos sobre lenguas primitivas y arqueología. Colaborador de la revista anarcosindicalista Der Weckruf que fue prohibida. Participó en la evasión de un anarquista ruso preso de la policía cantonal en Zurich Estuvo lligados a Monte Verità (La colonia naturista) junto con Erich Müsham, Fritz Brupbacher, Kropotkin, Ernst Frick, el bohemio psicoanalista Johanes Nöhl y el psicoanalista austriaco Otto Gross, quien buscó fundar en Monte Verità un matriarcado naturalista y comunista.
El recorrido realizado en este trabajo por las teorías libertarias de la educación nos debe llevar a concluir una serie de consideraciones acerca de la pedagogía libertaria. Aunque los principios que pone en práctica la educación anarquista son varios, entiendo que la posición central que la identifica es la de una apuesta por educar en el compromiso social y político (entendiendo el término política en el sentido amplio, y no en el restrictivo de estrategia para el gobierno o poder). Conviene aclarar que la opción por el componente político de la educación, en el marco de una línea de educación popular con finalidades transformadoras, donde me sitúo, no debe extrañar en modo alguno, pues parto de la comprensión de que la educación tiene una eminente naturaleza política, como defiende Paulo Freire. Aunque a veces la pedagogía libertaria se ha identificado más con un método (la no directividad) que respeta al máximo la libertad del educando, entendemos que esta identificación da lugar a un error fundamental, que es el de confundir un medio con un fin. La trayectoria de los distintos anarquismos viene a confirmar una idea común de alcanzar la libertad colectiva respetando la autonomía individual, pero dejando claro que ésta última no tiene sentido por sí sola dentro de un movimiento de emancipación que aspire a liberar a todas las clases y grupos sociales. Salvo algunas tendencias anarquistas de carácter estrictamente individualista (como la de Stirner), la mayoría de los sectores ácratas entienden al anarquismo como un socialismo. Desde esa perspectiva, una educación socialista libertaria educa para la libertad, pero también educa para el compromiso. Que en algunos momentos históricos los educadores anarquistas hayan defendido el respeto absoluto por la libertad del alumno no sólo como método sino también como fin en sí mismo, responde más bien a circunstancias históricas determinadas, en las que el autoritarismo más feroz debía ser contestado con una educación libre en términos absolutos. La estructura manifiesta y profundamente autoritaria de sociedades herméticas ha llevado a poner en movimiento ideas y prácticas pedagógicas totalmente no directivas que tenían más bien una función terapéutica para la infancia y juventud. No se puede entender de otro modo experiencias como la de las comunidades escolares de Hamburgo, que en los primeros tiempos se dedicaban a "desintoxicar" al alumnado de la disciplina y el orden maniáticos de sus experiencias escolares previas, admitiendo para ello el desorden más extremo en su nueva educación. También, toda la corriente de educación antiautoritaria vinculada al psicoanálisis, como es el caso de Summerhill, se une a esta necesidad histórica. Las circunstancias actuales, sin embargo, son otras. Aunque nuestra sociedad sigue siendo autoritaria, la coacción no llega a ser patente en todos sus niveles, sino más bien latente, utilizando mecanismos ocultos como la acción desinformativa de los mass media, el currículum oculto en la escuela, la publicidad y el consumismo, el desempleo como disciplina social, etc. Las nuevas generaciones, especialmente en Occidente, no aceptan fácilmente el autoritarismo en sus formas evidentes, fenómeno que se evidencia en el aumento de la conflictividad en las aulas debido al choque con la autoridad del profesor, que antes era indiscutible. El elemento del compromiso en la pedagogía libertaria nos trae a la luz que, como dice Silvio Gallo, "asumir una postura no directiva en la educación significa dejar que la sociedad se encargue de la formación sociopolítica de los individuos. La perspectiva no directiva heredada de Rousseau (...) sirve en definitiva a los intereses políticos del capitalismo que alimenta individuos adaptados al laissez – faire absoluto que habrá de procurar el desarrollo individual sin preocuparse del desarrollo colectivo ni del social"27. Otros autores como Pere Solá y Josefa Desde la tendencia no directiva del paradigma anarquista de la educación estas ideas serían juzgadas como dogmáticas y autoritarias. Pero es aquí donde conviene aclarar la cuestión de la autoridad y de la ideologización en la educación libertaria. La autoridad se convierte en opresora cuando se basa sobre sí misma, es decir, cuando es un ejercicio de dominación de alguien o algo que tiende a conservar un privilegio que tiene en propiedad. Sin embargo, si la autoridad se entiende como la limitación social al individualismo, y el complemento lógico a la libertad personal para lograr la libertad colectiva (tal y como se entiende la libertad en el anarquismo bakuninista), la autoridad tiene un papel importante. Como decía Bakunin, la pedagogía anarquista debe partir del principio de autoridad, puesto que sólo así se llega a construir un auto – disciplina necesaria para construir la libertad, que es un proceso. Así, coincido con Silvio Gallo cuando afirma que "el proceso pedagógico de la construcción colectiva de la libertad es un proceso de deconstrucción paulatina de la autoridad" Partir de la autoridad quiere decir reconocer la autoridad moral (no legal) que reside en la persona que tiene más experiencia y que provoca admiración, pero esta autoridad debe ir reemplazándose por la conducta autónoma que ya no necesite admirar ni seguir ejemplos para conducirse. Es decir, no cabe nunca una actitud acrítica respecto a la autoridad. Partir de la autoridad significa además admitir que formo parte de una comunidad y que acepto con responsabilidad lo que ello significa. Se trata, pues, de sustituir paulatinamente la autoridad del mentor o tutor (léase adulto, profesor o especialista) por la autoridad natural que puede y debe ejercer la comunidad, como ocurría en las escuelas de Hamburgo, que dejaban trabajar al sentido común para que el orden natural del grupo se encontrase con la necesidad de autorregular una disciplina no basada en la coerción de las leyes y normas legales, sino en la persuasión y en la coacción moral del grupo. Mas esta autoridad sana que ayuda a crecer al educando supone en realidad un reto, el reto de la autonomía, de la responsabilidad, del compromiso... de la libertad. Es siempre más fácil que a uno le dicten las normas que uno las descubra por sí mismo y ejercite la responsabilidad social. Es esa misma responsabilidad la que a menudo, desde una moral anarquista, debería llevar al alumno a desobedecer y ser consecuente con esa desobediencia. Para educar en valores semejantes es necesario poner en marcha, pues, una pedagogía del riesgo, siguiendo la denominación de Gallo La búsqueda de la seguridad, especialmente en los tiempos que corren, hace que la enseñanza también busque la huida de la libertad, transmitiendo que evitar Lo sociopolítico en la pedagogía libertaria nos remite directamente al terreno de lo comunitario, valor que está en la raíz de toda propuesta con intenciones sociales, y que hoy en día sufre una crisis preocupante. El valor de lo grupal, de la comunidad siempre ha estado presente en la educación anarquista, especialmente cuando se daba en un contexto obrero o campesino. El fin de la educación es el de educar al pueblo, al colectivo oprimido. El educando no es el sujeto individual (o no solamente), sino que es también la clase social, el grupo, constituido en ateneo, sindicato, centro social, etc. En la actual forma ideológica dominante, el neoliberalismo, difícilmente se considera al educando en un colectivo, exceptuando el de su país (cuando se habla de educación cívica) o la sociedad en general (cuando se habla de educación en valores). El sujeto de aprendizaje se entiende como un ser individual, al que se evalúa, clasifica y orienta de cara al mercado laboral. Pero los mecanismos educativos preparados para el aprendizaje de lo colectivo, del ejercicio de la ciudadanía, de los derechos grupales, etc., no tienen apenas vigencia o están encaminados a satisfacer demandas de los movimientos de renovación pedagógica para después cambiar sus propuestas hacia otras con un contenido menos conflictivo. Si analizamos con detenimiento, por ejemplo, las líneas educativas propuestas desde el sistema educativo español para lo social en el currículum, se habla con insistencia de una educación en valores, tanto en ejes transversales como a través de algunas asignaturas, pero a menudo no se aclara la interpretación de esos valores ni la opción por algunos de ellos (¿a quién le interesa como eje transversal la educación vial?). Quiero decir, se recurre a una trampa hábil: la de intentar despertar consenso en torno a determinados valores (democracia, paz, medio ambiente, salud, etc.), ocultando que toda educación lo es en valores (no hay educación neutral) y que lo realmente importante es cómo se entiende y se aplica cada valor. Por ejemplo, para el sistema educativo educar para la democracia supone enseñar los cauces de participación institucional en la democracia formal, mientras que para otros/as puede suponer enseñar la participación en la toma de decisiones más allá y pese a esas mismas instituciones (participación de base en movimientos sociales y no en instituciones representativas, desobediencia civil...). Pongamos dos situaciones educativas distintas para comprobar la diferencia de finalidades contrapuestas en un modelo pedagógico libertario y en un modelo educativo neoliberal. Una imagen clásica de educación libertaria puede ser la de un grupo de jornaleros leyendo el periódico en las gañanías de los cortijos andaluces hasta hace unas decenas de años La lectura en voz alta y comentada del periódico, en círculo, de la prensa obrera, aun cuando muchos jornaleros eran analfabetos, señalaba la metodología grupal de aprendizaje, E En las corrientes más sociales de la pedagogía libertaria lo comunitario trasciende, por supuesto a la escuela libre, yendo más allá de sus paredes. Comparto con Carlos Díaz la idea de que "la escuela, no el aula, es el barrio, las asambleas de trabajadores, los centros culturales y recreativos; todas las obras de la vida comunal son escuelas. Toda la comunidad tiene el derecho y el deber de participar cada vez más en el proceso educativo comunitario, hasta hacer que la escuela llegue a ser superflua" El proyecto de comunidad educativa fue esbozado por Goodman (él hablaba de ciudad educativa), y ciertamente, es una idea que puede responder hoy en día con bastante acierto, en una línea de pedagogía revolucionaria, al feroz modelo reinante de individualismo capitalista. La convivencia, la participación, las luchas sociales, la búsqueda de lo común de lo privado... son ingredientes que cada vez más están ausentes de los agentes de socialización que dominan la sociedad. Como afirmaba el psicólogo libertario F. Liebling37, la educación en la mentalidad capitalista destruye las raíces mismas de la solidaridad, sin la cual el individuo y la sociedad se alienan. Únicamente la práctica de la solidaridad permite superar esa alienación. Y esa práctica de solidaridad todavía se encuentra en la organización más consciente y crítica de la sociedad civil, en los movimientos sociales. Con la educación no formal e informal que desarrollan estos movimientos se están difundiendo los valores comunitarios, se mantiene, bajo nuevas formas, la socialización en todos aquellos valores que el neoliberalismo está disolviendo. Este papel podrían desarrollarlo también escuelas públicas comprometidas con la educación popular y escuelas libertarias, pero es posible que no lo hiciesen con la misma eficacia, teniendo en cuenta que en el seno de los colectivos sociales es donde mejores condiciones se dan de voluntariedad, motivación y contacto con la realidad social, factores esenciales para que un proyecto de educación anarquista tenga éxito. No obstante, es cierto que por otro lado, las escuelas (sobre todo las públicas) siguen teniendo una situación privilegiada de contacto con los jóvenes. Con todas sus carencias y limitaciones, la enseñanza sigue siendo el principal (y a veces el único) espacio grupal de socialización de la infancia y adolescencia. Otros agentes socializadores más potentes (especialmente los medios de comunicación) están sólo dirigidos al individuo y consumidor, y hay pocas posibilidades de La escuela pública, por tanto, aunque no creo que desde ella pueda nunca construirse una alternativa educativa libertaria (las dificultades del CENU en Cataluña entre 1936 y 1939 son un ejemplo de esto), es al menos un campo que no debe abandonarse, en tanto que no haya espacios alternativos de socialización liberadora. Esos espacios alternativos, insisto, deben potenciarse desde el tejido asociativo transformador (nuevos movimientos sociales), pero es cierto que su debilidad, sobre todo en el contexto actual español, nos hace admitir que la construcción de una propuesta viable y fuerte de educación anarquista desde los movimientos sociales tendría que empezar desde un escalón bajo. Su papel, sin embargo, de formación de la conciencia colectiva y de organizadores, los sitúa en una posición única. Raramente la escuela educa, por ejemplo, para saber organizarse grupalmente y defender los derechos de una comunidad (principalmente si es una comunidad sin poder). Esa función, que sería fundamental en una educación anarquista, sólo puede ejercerse en estos momentos con unas condiciones mínimas de libertad y de posibilidad de éxito desde los movimientos sociales, que son los que más abiertamente pueden desarrollar una pedagogía de la confrontación.
Los movimientos sociales, en cuanto educadores, deben comenzar por reconocer su capacidad educativa, y reconocer, al mismo tiempo, que la educación (sensibilización, concienciación, etc.) no es suficiente, para no caer en el pedagogismo. Las posibilidades reales de transformación van a depender, además, de la puesta en juego de alternativas económicas y políticas sobre el terreno, de modelos que confronten con el pensamiento único dominante y que demuestren que otro mundo es posible. Para creer hay que ver. Porque, y eso lo entendieron bien los anarquistas
http://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf
En un blog al que enlazamos Atalaia aparecen hoy noticias y notas del ayuntamiento de Ribadeo en donde se cita la anarquía como sinónimo de desorden.
Lo mismo que el Sr. Alcalde conoce que hosteleros forman parte de Atalaia, también conoce que algunos de los que forman parte de Discriminados y que nos hemos declarado anarquistas formamos parte de esa Asociación. Lo que desconoce el Alcalde es lo que la Anarquía implica de orden y sobre todo de civismo.
El enlace va a la Pedagía del Oprimido de Paulo Freire. La falta de una educación libre origina la falta de civismo que va desde la meada en portales, gritos, atropellos, romper vasos en lugares comunes, etc.etc. Y esto de forma reiterada y sin importar las molestias que puedan ocasionar.
Alguna de sus máximas: "Lo que me sorprende en la aplicación de una educación realmente libertadora es el miedo de la libertad."
Nadie debería trabajar.
El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen del trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar.
Esto no significa que tenemos que dejar de hacer cosas. Significa crear una nueva forma de vivir basada en el juego; en otras palabras, una convivencia lúdica, comensalismo, o tal vez incluso arte. El juego no es sólo el de los niños, con todo y lo valioso que éste es. Pido una aventura colectiva en alegría generalizada y exhuberancia libremente interdependiente. El juego no es pasivo. Sin duda necesitamos mucho mas tiempo para la simple pereza y vagancia que el que tenemos ahora, sin importar los ingresos y ocupaciones, pero, una vez recobrados de la fatiga inducida por el trabajo, casi todos nosotros queremos actuar. El Oblomovismo y el Estajanovismo son dos lados de la misma moneda despreciada.
La vida lúdica es totalmente incompatible con la realidad existente. Peor para la “realidad”, ese pozo gravitatorio que absorbe la vitalidad de lo poco en la vida que aún la distingue de la simple supervivencia. Curiosamente — o quizás no — todas las viejas ideologías son conservadoras porque creen en el trabajo. Algunas de ellas, como el Marxismo y la mayoría de las ramas del anarquismo, creen en el trabajo aún mas fieramente porque no creen en casi ninguna otra cosa.
Los liberales dicen que deberíamos acabar con la discriminación en los empleos. Yo digo que deberíamos acabar con los empleos. Los conservadores apoyan leyes del derecho-a-trabajar. Siguiendo al yerno descarriado de Karl Marx, Paul Lafargue, yo apoyo el derecho a ser flojo. Los izquierdistas favorecen el empleo total. Como los surrealistas — excepto que yo no bromeo — favorezco el desempleo total. Los Troskistas agitan por una revolución permanente. Yo agito por un festejo permanente. Pero si todos las ideólogos defienden el trabajo (y lo hacen) — y no sólo porque planean hacer que otras personas hagan el suyo — son extrañamente renuentes a admitirlo. Hablan interminablemente acerca de salarios, horas, condiciones de trabajo, explotación, productividad, rentabilidad. Hablarán alegremente sobre todo menos del trabajo en sí mismo. Estos expertos que se ofrecen a pensar por nosotros raramente comparten sus ideas sobre el trabajo, pese a su importancia en nuestras vidas. Discuten entre ellos sobre los detalles. Los sindicatos y los patronos concuerdan en que deberíamos vender el tiempo de nuestras vidas a cambio de la supervivencia, aunque regatean por el precio. Los Marxistas piensan que deberíamos ser mandados por burócratas. Los anarco-capitalistas piensan que deberíamos ser mandados por empresarios. A las feministas no les importa cuál sea la forma de mandar, mientras sean mujeres las que manden. Es claro que estos ideo-locos tienen serias diferencias acerca de cómo dividir el botín del poder. También es claro que ninguno de ellos tiene objeción alguna al poder en sí mismo, y todos ellos desean mantenernos trabajando.
Debes estar preguntándote si bromeo o hablo en serio. Pues bromeo y hablo en serio. Ser lúdico no es ser ridículo. El juego no tiene que ser frívolo, aunque la frivolidad no es trivialidad: con frecuencia debemos tomar en serio la frivolidad. Deseo que la vida sea un juego — pero un juego con apuestas altas. Quiero jugar para ganar.
La alternativa a trabajar no es el ocio sólamente. Ser lúdico no es ser estático. Aunque valoro el placer de la pereza, nunca es mas satisfactoria que cuando sirve de intermedio entre otros placeres y pasatiempos. Tampoco promuevo esa válvula de seguridad disciplinada y gerenciada llamada “tiempo libre”; nada de eso. El tiempo libre es no trabajar por el bien del trabajo. El tiempo libre es tiempo gastado en recobrarse del trabajo, y en el frenético pero inútil intento de olvidarse del trabajo. Mucha gente regresa de sus vacaciones tan agotada que desean volver al trabajo para descansar. La diferencia principal entre el tiempo libre y el trabajo es que al menos te pagan por tu alienación y agotamiento.
No estoy jugando a las definiciones. Cuando digo que quiero abolir el trabajo, me refiero justo a lo que digo, pero quiero decir a lo que me refiero definiendo mis términos de formas no idiosincráticas. Mi definición mínima del trabajo es labor forzada, es decir, producción impuesta. Ámbos elementos son esenciales. El trabajo es producción impuesta por medios económicos o políticos, por la zanahoria o el látigo (la zanahoria es sólo el látigo por otros medios). Pero no toda creación es trabajo. El trabajo nunca es hecho por amor al trabajo mismo, sino para obtener un producto o resultado que el trabajador (o, con mas frecuencia, alguien más) recibe del mismo. Esto es lo que el trabajo debe ser. Definirlo es despreciarlo. Pero el trabajo es usualmente peor de lo que indica su definición. La dinámica de dominación contenida por el trabajo tiende a desarrollarse con el tiempo. En las sociedades avanzadas e infestadas de trabajo, incluyendo todas las sociedades industriales, capitalistas o “comunistas”, el trabajo siempre adquiere otros atributos que lo hacen aún más nocivo.
Usualmente — y esto es aún más cierto en los países “comunistas” que en los capitalistas, donde el estado es casi el único patrono y todos són empleados — el trabajo es asalariado, lo que significa venderte a tí mismo a plazos. Así que el 95% de los estadounidenses que trabajan, trabajan para alguien (o algo) más. En la URSS o Cuba o Yugoslavia o cualquier otro modelo alternativo que puedas mencionar, la cifra correspondiente se aproxima al 100%. Solo los fortificados bastiones de campesinos del Tercer Mundo — Méjico, India, Brasil, Turquía — albergan temporalmente concentraciones significativas de agricultores que perpetúan el acuerdo tradicional de la mayoría de los trabajadores en los últimos milenios: el pago de impuestos (= rescate) al estado o renta a los parasíticos terratenientes, a cambio de que les dejen en paz en todo lo demás. Incluso éste simple trato empieza a verse agradable. Todos los trabajadores industriales (y de oficina) se encuentran bajo el tipo de supervisión que asegura la servilidad.
Pero el trabajo moderno tiene peores implicaciones. La gente no sólo trabaja, tienen “empleos”. Una persona realiza una tarea productiva todo el tiempo “¡o si no…!”. Aún si la tarea tiene aunque sea un átomo de interés intrínseco (y cada vez menos trabajos lo tienen) la monotonía de su obligatoriedad exclusiva elimina su potencial lúdico. Un “empleo” que podría atraer la energía de algunas personas, por un tiempo razonable, por pura diversión, es tan sólo una carga para aquellos que tienen que hacerlo por cuarenta horas a la semana sin voz ni voto sobre cómo debería hacerse, para beneficio de propietarios que no contribuyen en nada al proyecto, y sin oportunidad de compartir las tareas o distribuir el trabajo entre aquellos que tienen que hacerlo. Este es el verdadero mundo del trabajo: Un mundo de estupidez burocrática, de acoso sexual y discriminación, de jefes cabeza hueca explotando y descargando la culpa sobre sus subordinados, quienes — según cualquier criterio técnico-racional — deberían estar dirigiendo todo. Pero el capitalismo en el mundo real sacrifica la maximización racional de la productividad y el beneficio ante las exigencias del control organizacional.
La degradación que experimentan la mayoría de los trabajadores es la suma de varias indignidades que pueden ser denominadas como “disciplina”. Foucault ve este fenómeno de manera complicada, pero es muy simple. La disciplina consiste en la totalidad de los controles totalitarios en el lugar de trabajo — supervisión, movimientos repetitivos, ritmos de trabajo impuestos, cuotas de producción, marcar tarjeta, etc. La disciplina es lo que la fábrica, la oficina y la tienda comparten con la cárcel, la escuela y el hospital psiquiátrico. Es algo históricamente nuevo y horrible. Va más allá de las capacidades de los dictadores demoníacos de antaño como Nerón y Gengis Khan e Iván el Terrible. Pese a sus malas intenciones, ellos no tenían la maquinaria para controlar a sus súbditos tan completamente como los déspotas modernos. La disciplina es el modo de control moderno, especialmente diabólico, es una irrupción novedosa que debe ser detenida a la primera oportunidad.
Eso es el “trabajo”. El juego es todo lo contrario. El juego es siempre voluntario. Lo que de otro modo sería un juego, es trabajo si es forzado. Esto es axiomático. Bernie de Koven ha definido el juego como la “suspensión de las consecuencias”. Esto es inaceptable si significa que el juego es inconsecuente. No es que el juego no tenga consecuencias. Eso sería rebajar al juego. El asunto es que las consecuencias, si las hay, són gratuitas. El jugar y el dar están estrechamente relacionados, son facetas conductuales y transaccionales del mismo impulso, el instinto-de-jugar. Ámbos comparten un desdén aristocrático hacia los resultados. El jugador recibe algo al jugar; es por eso que juega. Pero la recompensa principal es la experiencia de la actividad misma (cualquiera que sea). Algunos estudiosos del juego, normalmente atentos (como el Homo Ludens de Johan Huizinga), lo definen como “seguir reglas”. Respeto la erudicción de Huizinga pero rechazo enfáticamente sus restricciones. Existen buenos juegos (ajedrez, baseball, monopolio, bridge) que están regidos por reglas, pero hay mucho mas en jugar que seguir reglas. La conversación, el sexo, el baile, los viajes — estas prácticas no siguen reglas, pero son juegos sin la menor duda. Y es posible jugar con las reglas tanto como con cualquier otra cosa.
El trabajo hace de la libertad una burla. El discurso oficial dice que todos tenemos derechos y vivimos en una democracia. Otros desafortunados que no són libres como nosotros tienen que vivir en estados policiales. Estas víctimas obedecen órdenes “¡o si no…!”, sin importar cuán arbitrarias. Las autoridades les mantienen bajo supervisión constante. Los burócratas del Estado controlan hasta los detalles más pequeños de la vida diaria. Los oficiales que les empujan de un lado a otro sólo responden ante sus superiores, públicos o privados. De cualquier modo, la disensión y la desobediencia són castigados. Los informantes reportan regularmente a las autoridades. Se supone que todo esto es muy malo.
Y lo es, exepto que no es sino una descripción del puesto de trabajo moderno. Los liberales y conservadores y anarco-capitalistas que lamentan el totalitarismo són falsos e hipócritas. Hay mas libertad en cualquier dictadura moderadamente desestalinizada que en el típico puesto de trabajo estadounidense. Encuentras el mismo tipo de jerarquía y disciplina en una oficina o fábrica que en una cárcel o monasterio. De hecho, como Foucault y otros han mostrado, las cárceles y las fábricas surgieron casi al mismo tiempo, y sus operadores copiaron conscientemente las técnicas de control de unas y de otras. Un trabajador es un esclavo de medio tiempo. El jefe dice cuándo llegar, cuándo irse, y qué hacer entre los dos. Te dice cuánto trabajo hacer y qué tan rápido. Puede llevar su control hasta extremos humillantes, regulando, si le da la gana, las ropas que llevas o qué tan a menudo puedes ir al baño. Con unas pocas excepciones, puede despedirte por cualquier razón, o sin razón. Eres espiado por informantes y supervisores, amasa un expediente de cada empleado. Contestarle es llamado “insubordinación”, como si el trabajador fuese un niño malo, y no sólo hace que te despidan, te descalifica para compensación de desempleo. Sin aprobarlo necesariamente para ellos tampoco, hay que señalar que los niños en la casa y en la escuela reciben un tratamiento similar, en este caso justificado por su supuesta inmadurez. ¿Qué nos dice ésto acerca de sus padres y maestros que trabajan?
El humillante sistema de dominación que he descrito rige sobre la mitad de las horas de vigilia de una mayoria de mujeres y la vasta mayoría de los hombres por décadas, por la mayor parte de sus vidas. Para ciertos propósitos, no es del todo erróneo llamar a nuestro sistema democracia o capitalismo o — mejor aún — industrialismo, pero sus verdaderos nombres són fascismo de fábrica y oligarquía de oficina. Quien diga que esta gente es “libre” es un mentiroso o un estúpido. Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido, estúpido y monótono, lo mas probable es que tú mismo acabarás siendo aburrido, estúpido y monótono. El trabajo explica la creciente cretinización a nuestro alrededor mucho mejor que otros mecanismos idiotizantes como la televisión y la educación. Quienes viven marcando el paso todas sus vidas, llevados de la escuela al trabajo y enmarcados por la familia al comienzo y el asilo al final, están habituados a la jerarquía y esclavizados psicológicamente. Su aptitud para la autonomía se encuentra tan atrofiada, que su miedo a la libertad es una de sus pocas fobias con base racional. El entrenamiento de obediencia en el trabajo se traslada hacia las familias que inician, reproduciendo así el sistema en más de una forma, y hacia la política, la cultura y todo lo demás. Una vez que absorbes la vitalidad de la gente en el trabajo, es probable que se sometan a la jerarquía y la experticia en todo. Están acostumbrados a ello.
Vivimos tan cerca del mundo del trabajo que no vemos lo que nos hace. Tenemos que basarnos en observadores externos de otros tiempos u otras culturas para apreciar el extremismo y la patología de nuestra posición presente. Hubo un tiempo en nuestro pasado en que la “ética del trabajo” hubiese sido incomprensible, y quizás Weber comprendió algo importante cuando conectó su aparición con una religión, el Calvinismo, que si hubiese aparecido hoy, en vez de hace cuatro siglos, hubiese sido llamado acertadamente una secta. De cualquier forma, sólo tenemos que usar la sabiduría de la antiguedad para poner el trabajo en perspectiva. Los antiguos veían el trabajo tal como era, y su punto de vista prevaleció, pese a los locos calvinistas, hasta que fué desterrado por el industrialismo — pero no ántes de ser promovido por sus profetas.
Imaginemos por un momento que el trabajo no convierte a la gente en sumisos atontados. Imaginemos, contra cualquier psicología creíble y contra la ideología de sus defensores, que no tiene efecto en la formación del carácter. E imaginemos que el trabajo no es tan aburrido, agotador y humillante como todos sabemos que realmente es. Aún así, el trabajo sigue siendo una burla de todas las aspiraciones democráticas y humanísticas, sólo porque usurpa tanto de nuestro tiempo. Sócrates dijo que los trabajadores manuales suelen ser malos amigos y malos ciudadanos, porque no tienen tiempo de cumplir con las responsabilidades de la amistad y la ciudadanía. Tenía razón. A causa del trabajo, sin importar lo que hagamos, nos la pasamos mirando los relojes. La única cosa “libre” sobre el llamado tiempo libre es que no le cuesta nada al jefe. El tiempo libre está dedicado en su mayoría a prepararse para ir al trabajo, ir al trabajo, regresar del trabajo, y recobrándose del trabajo. El tiempo libre es un eufemismo para la manera peculiar en que el trabajador, como factor de producción, no sólo se transporta a sí mismo, a sus propias expensas, desde y hacia el puesto de trabajo, sino que además asume la responsabilidad por su propio mantenimiento y reparación. El carbón y el acero no hacen eso. Las máquinas fresadoras y las de escribir no hacen eso. Pero los empleados lo hacen. Con razón Edward G. Robinson, en una de sus películas de gangsters, exclamó “¡el trabajo es para los estúpidos!”
Platón y Jenofonte atribuyen a Sócrates, y obviamente comparten con él, una comprensión de los efectos destructivos del trabajo en el trabajador como ciudadano y como ser humano. Herodoto identificó el desprecio por el trabajo como un atributo de los griegos clásicos en la cumbre de su cultura. Cicerón dijo que “quien da su labor a cambio de dinero se vende a sí mismo, y se coloca al mismo nivel que los esclavos”. Su candor es raro ahora, pero las sociedades primitivas contemporáneas a las que solemos ver con desprecio nos proveen de portavoces que han intrigado a los antropólogos de Occidente. Los Kapaku de Irián del Oeste, según Posposil, tienen una concepción de balance en la vida, y por ello trabajan un día si y otro no, el día de descanso destinado a “recobrar el poder y salud perdidos”. Nuestros antepasados, incluso en el siglo dieciocho, cuando ya habían recorrido la mayor parte del camino hacia nuestro actual predicamento, al menos sabían lo que nosotros hemos olvidado, el lado siniestro de la industrialización. Su devoción religiosa a “San Lunes” — con lo cual establecieron una semana laboral de cinco días 150-200 años antes de su consagración legal — era la desesperación de los primeros propietarios de fábricas. Les tomó un largo tiempo someterse a la tiranía de la campana, predecesora del reloj. De hecho, se necesitó una generación o dos para reemplazar adultos varones con mujeres acostumbradas a la obediencia y niños que podían ser moldeados para ajustarse a las necesidades industriales. Incluso los campesinos explotados del Antíguo Régimen le sustraían un tiempo sustancial a su trabajo para el Señor. De acuerdo a Lafargue, un cuarto del calendario de los campesinos franceses estaba dedicado a domingos y días festivos, y las cifras de Chayanov sobre los poblados de la Rusia Zarista — nada más lejos de una sociedad progresista — también muestra que un cuarto o quinto de los días de los campesinos se dedicaba al reposo. Controlando para la productividad, estamos obviamente muy por detrás de éstas sociedades atrasadas. Los muziks explotados se preguntarían porqué cualquiera de nosotros se molesta siquiera en trabajar. También nosotros deberíamos.
Sin embargo, para captar completamente la enormidad de nuestro deterioro, consideremos la condición original de la humanidad, sin gobierno o propiedad, cuando vagábamos como cazadores-recolectores. Hobbes decía que la vida era violenta, brutal y breve. Otros asumen que la vida era una lucha desesperada y sin cuartel por la subsistencia, una guerra contra la naturaleza, con la muerte y el desastre esperando a los desafortunados o a cualquiera que no estuviese a la altura del desafío de la lucha por la existencia. En realidad, todo eso era una proyección de los miedos ante el colapso de la autoridad del gobierno sobre comunidades que no estaban acostumbradas a vivir sin él, como la Inglaterra de Hobbes durante la Guerra Civil. Los compatriotas de Hobbes ya habían encontrado formas de sociedad alternativas que ilustraban otras formas de vida — en Norte América, en particular — pero incluso éstas se hallaban demasiado lejos de su experiencia para ser comprensibles. (Las clases bajas, mas cercanas a la condición de los indios, lo entendieron mejor y a menudo la encontraron atractiva. A lo largo del siglo diecisiete, muchos colonos ingleses desertaron para unirse a las tribus o, habiendo sido capturados en la guerra, se rehusaron a volver. Pero los indios no desertaban a las colonias inglesas, al igual que los alemanes nunca saltan el Muro de Berlín hacia el Este). La versión de la “supervivencia del más apto” — la versión de Thomas Huxley — del Darwinismo era más una crónica de las condiciones económicas de la Inglaterra victoriana que de la selección natural, como lo demostró el anarquista Kropotkin en su libro El Apoyo Mutuo, Un Factor de la Evolución. (Kropotkin era un científico — un geógrafo — que tuvo amplias oportunidades involuntariamente para hacer trabajo de campo mientras estaba exiliado en Siberia: sabía de lo que estaba hablando). Como la mayoría de las teorías sociales y políticas, las historias que Hobbes y sus sucesores contaban eran en realidad autobiografías.
El antropólogo Marshall Sahlins, examinando datos sobre cazadores-recolectores contemporáneos, deshizo el mito Hobbesiano en un artículo titulado “La Sociedad Afluente Original”. Ellos trabajan mucho menos que nosotros, y su trabajo es difícil de distinguir de lo que llamamos juego. Sahlins concluyó que “los cazadores y recolectores trabajan menos que nosotros; y más que un trabajo contínuo, la búsqueda de comida es intermitente, el tiempo libre es abundante, y pasan más tiempo durmiendo durante el día, por persona y año, que en cualquier otra condición de la sociedad”. Trabajaban un promedio de cuatro horas por día, asumiendo que “trabajasen” en lo absoluto. Su “labor”, tal como nos parece a nosotros, era labor especializada que ejercía sus facultades intelectuales y físicas; labor no especializada en gran escala, como dice Sahlins, es imposible excepto bajo el industrialismo. Por tanto, satisfacía la definición de juego según Friedrich Schiller, la única ocasión en que el hombre realiza su completa humanidad al dar completa expresión a ámbos lados de su naturaleza: pensar y sentir. Como él decía: “El animal trabaja cuando es la privación lo que lo motiva, y juega cuando la plenitud de su fuerza es su motivador, cuando la vida superabundante es su propio estímulo para la actividad”. (Una versión moderna — dudosamente mjorada — es la contraposición, hecha por Abraham Maslow, entre motivación por “deficiencia” y por “crecimiento”) El juego y la libertad són, en lo que se refiere a la producción, coextensivos. Aún Marx, quien pertenece (pese a sus buenas intenciones) al panteón productivista, observó que “el reino de la libertad no comienza hasta que se ha sobrepasado la necesidad de laborar bajo la compulsión de la necesidad y la utilidad externa”. Él nunca pudo llegar a identificar esta feliz circunstancia como lo que es, la abolición del trabajo — es más bien anómalo, después de todo, estar a favor de los trabajadores y en contra del trabajo — pero nosotros sí podemos.
El deseo de retroceder (o avanzar) hacia una vida sin trabajo es evidente en cada historia social o cultural seria de la Europa preindustrial, entre ellas Inglaterra En Transición de M. Dorothy George y Cultura Popular A Comienzos de La Europa Moderna de Peter Burke. También es pertinente el ensayo de Daniel Bell, “El Trabajo y sus Descontentos”, el primer texto, según creo, en referirse a la “rebelión contra el trabajo” con esas mismas palabras y, si hubiese sido comprendido, hubiese sido una importante corrección a la complacencia que suele asociarse con el volúmen en que fué incluído, El Fin de la Ideología. Ni sus críticos ni sus celebrantes han notado que la tesis sobre el fin-de-la-ideología de Bell no se refería al fin de la lucha social, sino el comienzo de una nueva fase, no restringida ni dirigida por ideologías. Fué Seymour Lipset (en El Hombre Político), no Bell, quien anunció al mismo tiempo que “los problemas fundamentales de la Revolución Industrial han sido resueltos”, tan sólo algunos años antes de que los descontentos post- o meta-industriales entre los estudiantes universitarios hicieran a Lipset abandonar la universidad de Berkeley y buscar la tranquilidad relativa (y temporal) de Harvard.
Como indica Bell, Adam Smith en su Riqueza de las Naciones, pese a su entusiasmo por el mercado y la división del trabajo, estaba más alerta (y era más honesto) sobre el lado oscuro del trabajo, que Ayn Rand o los economistas de Chicago o cualquiera de los modernos seguidores de Smith. Como observó Smith: “el entendimiento de la mayoría de los hombres se forma necesariamente por sus ocupaciones habituales. El hombre que se pasa la vida efectuando unas cuantas operaciones simples… no tiene ocasión de ejercer su entendimiento… Por lo general se vuelve tan estúpido e ignorante como es posible que una criatura humana llegue a serlo.” He aquí, en pocas y simples palabras, mi crítica del trabajo. Bell, escribiendo en 1956, la Edad de Oro de la imbecilidad Eisenhoweriana y autosatisfacción estadounidense, identificó la crisis desorganizada e inorganizable de los setenta y más allá, la crisis que ninguna tendencia política es capaz de canalizar, la crisis que fué identificada en el reporte de la HEW, El Trabajo en América, la crisis que no puede ser aprovechada y, por lo tanto, es ignorada. Esa crisis es la rebelión contra el trabajo. No figura en ningún texto de ningún economista del laisez-faire — Milton Friedman, Murray Rothbard, Richard Posner — porque, en sus términos, como solían decir en Viaje a las Estrellas, “no computa”.
Si estas objeciones, formadas por el amor a la libertad, no convencen a los humanistas de tipo utilitario e incluso paternalista, existen otras que ellos no pueden despreciar. Para fusilarme el título de un libro: El trabajo es nocivo para tu salud. De hecho, el trabajo es asesinato en masa o genocidio. Directa o indirectamente, el trabajo matará a la mayoría de los que lean estas palabras. Entre 14.000 y 25.000 trabajadores mueren en este país anualmente en el lugar de trabajo. Mas de dos millones quedan deshabilitados. De veinte a veinticinco millones són heridos cada año. Y estas cifras se basan en una estimación muy conservadora acerca de qué constituye una herida relacionada con el trabajo. Por ejemplo, no cuentan el medio millón de casos de enfermedad ocupacional cada año. Hojeé un libro de texto médico sobre enfermedades ocupacionales y tenía 1.200 páginas. Incluso esto apenas es la punta del iceberg. Las estadísticas disponibles cuentan los casos obvios, como los 100.000 mineros que tienen el mal del pulmón negro, de quienes mueren 4.000 cada año, una tasa de mortalidad mucho mayor que la del SIDA, por ejemplo, que recibe tanta atención de los medios. Esto refleja la creencia sobreentendida de que el SIDA aflige a pervertidos que podrían controlar su depravación mientras que la extracción de carbón es una actividad sacrosanta e incuestionable. Lo que las estadísticas no muestran es que decenas de millones de personas ven reducidas sus expectativas de vida a causa del trabajo — que es lo que significa la palabra homicidio, después de todo. Considera a los doctores que trabajan hasta morir a los cincuenta y tantos. Considera a todos los otros adictos al trabajo.
Aún si no quedas muerto o inválido mientras trabajas, también puedes morir mientras vas al trabajo, regresas del trabajo, buscas trabajo, o tratas de olvidarte del trabajo. La gran mayoría de las víctimas del automóvil estaban realizando algunas de estas actividades obligadas por el trabajo, o cayeron víctimas de alguien que las hacía. A este conteo de cadáveres se debe añadir las víctimas de la contaminación auto-industrial y la adicción al alcohol y drogas inducida por el trabajo. Tanto el cáncer como las enfermedades cardíacas són aflicciones modernas cuyo orígen se puede rastrear, directa o indirectamente, hacia el trabajo.
El trabajo, entonces, institucionaliza el homicidio como forma de vida. La gente piensa que los Camboyanos estaban locos al exterminarse a sí mismos, pero ¿somos nosotros diferentes? El régimen de Pol Pot al menos tenía una visión, aunque borrosa, de una sociedad igualitaria. Nosotros matamos gente en el rango de las seis cifras (por lo menos) para vender Big Macs y Cadillacs a los que sobrevivan. Nuestras cuarenta o cincuenta mil muertes anuales en la autopista són víctimas, no mártires. Murieron por nada — o más bien, murieron por trabajar. Pero el trabajo no es algo por lo que valga la pena morir.
Malas noticias para los liberales: el trasteo regulatorio es inútil en este contexto de vida-o-muerte. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional estaba diseñada para vigilar la parte central del problema, la seguridad en el puesto de trabajo. Incluso antes de que Reagan y la Corte Suprema la deshabilitasen, la ASSO era una farsa. Incluso en los tiempos en que el presidente Carter le otorgaba fondos generosos (para la norma actual), un puesto de trabajo podía esperar una visita sorpresa de un inspector de la ASSO cada 46 años.
El control estatal de la economía no es solución. El trabajo es más peligroso en los países con socialismo de estado de lo que lo es aquí. Miles de obreros rusos murieron o resultaron heridos construyendo el metro de Moscú. Existen montones de historias sobre desastres nucleares soviéticos encubiertos que hacen que Times Beach o Three Mile Island parezcan simulacros de ataque aéreo de escuela primaria. Por otro lado, la desregulación, de moda actualmente, no ayudará y probablemente hará más daño. Desde el punto de vista de la salud y la seguridad, el trabajo estaba en su peor momento en aquellos días cuando la economía se acercaba más al libre mercado.
Historiadores como Eugenio Genovese han argumentado contundentemente que — como decían los defensores de la esclavitud de antaño — los trabajadores asalariados en los estados del Norte de la Unión y en Europa vivían peor que los esclavos en las plantaciones del Sur. Ningún reajuste de las relaciones entre los burócratas y los empresarios parece hacer mucha diferencia a nivel de quienes hacen la producción. Si se impusieran seriamente incluso las normas más vagas de la ASSO, la economía se estancaría por completo. Los vigilantes aparentemente se percatan de ello, ya que ni siquiera intentan arrestar a los malechores.
Lo que he dicho hasta ahora no debería ser controversial. Muchos trabajadores están hartos del trabajo. Las tasas de ausentismo, despidos, robo y sabotaje por parte de empleados, huelgas ilegales, y flojera general en el trabajo són altas y van subiendo. Podría haber un movimiento hacia un rechazo consciente y no sólo visceral del trabajo. Y sin embargo, el sentimiento prevalente, universal entre los patronos y sus agentes, y muy extendida entre los trabajadores mismos, es que el trabajo mismo es inevitable y necesario.
Yo discrepo. Ahora es posible abolir el trabajo y reemplazarlo, hasta donde sirve a propósitos útiles, con una multitud de nuevos tipos de actividades libres. Abolir el trabajo requiere ir hacia él desde dos direcciones, cuantitativa y cualitativa. Por el lado cuantitativo, hemos de recortar masivamente la cantidad de trabajo que se hace. En la actualidad, la mayor parte del trabajo es inútil o peor, y deberíamos deshacernos de él. Por el lado cualitativo — y pienso que esta es la base del asunto, y el punto de partida nuevo y revolucionario — hemos de tomar el trabajo útil que queda y transformarlo en una agradable variedad de pasatiempos parecidos al juego y la artesanía, que no se puedan distinguir de otros pasatiempos placenteros, excepto que sucede que generan productos útiles. Sin duda eso no los hará menos estimulantes. Entonces, todas las barreras artificiales del poder y la propiedad se vendrían abajo. La creación se convertiría en recreación. Y podríamos dejar de vivir temerosos los unos de los otros.
No estoy sugiriendo que la mayoría del trabajo pueda salvarse de esta manera. Pero la mayoría del trabajo no vale la pena salvarlo. Solo una fracción pequeña y menguante del trabajo sirve para algún propósito útil, aparte de la defensa y reproducción del sistema del trabajo y sus apéndices políticos y legales. Hace veinte años, Paul y Percival Goodman estimaron que sólo el cinco por ciento del trabajo que se hacía entonces — presuntamente la cifra, de ser exacta, es aún más baja ahora — bastaría para cubrir nuestras necesidades mínimas de comida, ropa, y techo. Su cálculo era sólo una aproximación educada, pero el punto clave está claro: directa o indirectamente, la mayor parte del trabajo sirve los propósitos improductivos del comercio o el control social. De inmediato podemos liberar a decenas de millones de vendedores, soldados, gerentes, policías, guardias, publicistas y todos los que trabajan para ellos. Es un efecto de avalancha, puesto que cada vez que dejas sin trabajo a un pez gordo, también liberas a sus lacayos y subordinados. Y entonces la economía implota.
El cuarenta por ciento de la fuerza laboral son trabajadores de cuello blanco, la mayoría de los cuales tienen algunos de los empleos más tediosos e idiotas jamás concebidos. Industrias enteras, seguros y bancos y bienes raíces por ejemplo, no consisten en nada más que mover papeles inútiles de un lado a otro. No es accidente que el “sector terciario”, el sector de servicios, esté creciendo mientras el “sector secundario” (industria) se atasca y el “sector primario” (agricultura) casi desaparece. Porque el trabajo es innecesario excepto para aquellos cuyo poder asegura, los trabajadores son desplazados desde ocupaciones relativamente útiles a relativamente inútiles, como una medida para asegurar el órden público. Cualquier cosa es mejor que nada. Es por eso que no puedes irte a casa sólo porque terminaste temprano. Quieren tu tiempo, lo suficiente para que les pertenezcas, aún si no tienen uso para la mayor parte del mismo. De no ser así, ¿por qué la semana de trabajo promedio no ha disminuído mas que unos cuantos minutos en los últimos cincuenta años?
A continuación, podemos aplicar el machete al trabajo de producción mismo. No más producción de guerra, energía nuclear, comida chatarra, desodorante de higiene femenina — y por sobre todo, no más industria automovilística digna de ese nombre. Un Barco de Vapor Stanley o un automóvil Modelo-T ocasionales estaría bien, pero el auto-erotismo del cual dependen nidos de ratas como Detroit y Los Angeles queda fuera del mapa. Con esto, sin haberlo intentado siquiera, hemos resuelto la crisis de energía, la crisis ambiental y un montón de otros problemas sociales insolubles.
Finalmente, debemos deshacernos de la mayor de las ocupaciones, la que tiene el horario más largo, el salario más bajo, y algunas de las tareas más tediosas. Me refiero a las amas de casa y el cuidado de niños. Al abolir el trabajo asalariado y alcanzar el desempleo total, atacamos la división sexual del trabajo. El núcleo familiar como lo conocemos es una adaptación inevitable a la división del trabajo impuesta por el moderno trabajo asalariado. Te guste o no, tal como han sido las cosas durante los últimos cien o doscientos años, es económicamente racional que el hombre traiga el pan a la casa y que la mujer haga el trabajo sucio y le provea de un refugio de paz en un mundo despiadado, y que los niños sean enviados a campos de concentración juveniles llamados “escuelas”, principalmente para que no sean una carga tan grande para mamá pero aún sean mantenidos bajo control, pero también para que adquieran los hábitos de obediencia y puntualidad que tanto necesitan los trabajadores. Si deseas deshacerte de la patriarquía, deshazte del núcleo familiar cuyo no pagado “trabajo invisible”, como dice Ivan Illich, hace posible el sistema del trabajo que a su vez hace necesario el núcleo familiar. A la lucha anti-armas nucleares está ligada la abolición de la infancia y el cierre de las escuelas. Hay más estudiantes de tiempo completo que trabajadores de tiempo completo en este país. Necesitamos a los niños como maestros, no estudiantes. Tienen mucho que contribuir a la revolución lúdica, porque ellos són mejores en el juego que las personas maduras. Los adultos y los niños no són idénticos, pero se harán iguales a través de la interdependencia. Sólo el juego puede cerrar la brecha generacional.
Aún no he mencionado siquiera la posibilidad de recortar el poco trabajo que aún queda por vía de la automatización y la cibernética. Todos los científicos, ingenieros y técnicos, liberados de molestarse en investigación de guerra y obsolecencia planeada, se la pasarían en grande inventando medios para eliminar la fatiga, el tedio y el peligro de actividades como la minería. Sin duda hallarán otros proyectos en qué divertirse. Quizás establezcan redes globales de comunicaciones multimedia o colonicen el espacio exterior. Quizás. Personalmente, no soy fanático de los aparatos. No me interesa la idea de vivir en un paraíso donde sólo haya que presionar botones. No quiero que robots esclavos hagan todo; quiero hacer las cosas yo mismo. Existe, creo, un lugar para las tecnologías que ahorran trabajo, pero un lugar modesto. El registro histórico y pre-histórico no es esperanzador. Cuando la tecnología productiva pasó de caza-recolección a la agricultura y a la industria, el trabajo se incrementó mientras la especialización y la autodeterminación disminuyeron. La evolución posterior del industrialismo ha acentuado lo que Harry Braverman llamó la degradación del trabajo. Los observadores inteligentes siempre han sido conscientes de ésto. John Stuart Mill escribió que todos los inventos para ahorrar trabajo que se han creado no han ahorrado ni un momento de trabajo. Karl Marx escribió que “sería posible escribir una historia de los inventos hechos desde 1830 para el único propósito de proveer al capital con armas contra las revueltas de la clase obrera”. Los tecnófilos entusiastas — Saint-Simon, Comte, Lenin, B.F. Skinner — han sido siempre completos autoritarios también; es decir, tecnócratas. Deberíamos ser más que escépticos con las promesas de los místicos de las computadoras. Ellos trabajan como mulas; lo más seguro es que, si se salen con la suya, también el resto de nosotros lo hará. Pero, si tienen alguna contribución particular más subordinada a los propósitos humanos, pues escuchémosles.
Lo que realmente deseo es ver el trabajo convertido en juego. Un primer paso es descartar las nociones de un “empleo” y una “ocupación”. Incluso las actividades que ya tienen algún contenido lúdico lo pierden si se reducen a empleos que ciertas personas, y sólo esas personas, se ven forzadas a hacer excluyendo cualquier otra cosa. ¿No es raro que los campesinos trabajen dolorosamente en los campos mientras sus amos van a casa cada fin de semana y se ponen a cuidar de sus jardines? Bajo un sistema de festejo permanente, presenciaremos una Edad de Oro de la creatividad que hará pasar verguenza al Renacimiento. No habrá más empleos, sólo cosas que hacer y gente que las haga.
El secreto de convertir el trabajo en juego, como demostró Charles Fourier, es acomodar las actividades útiles para tomar ventaja de lo que sea que diferentes personas disfrutan hacer en momentos diferentes. Para hacer posible que algunas personas hagan las cosas que disfrutan, bastará con erradicar las irracionalidades y distorsiones que afligen esas actividades cuando són convertidas en trabajo. Yo, por ejemplo, disfrutaría enseñando un poco (no demasiado), pero no quiero estudiantes que estén allí a la fuerza, y no me interesa adular a pedantes patéticos para obtener un profesorado.
Segundo, hay cosas que a la gente le gusta hacer de vez en cuando, pero no por demasiado tiempo, y ciertamente no todo el tiempo. Puedes disfrutar haciendo de niñera por algunas horas para compartir la compañía de los niños, pero no por tanto tiempo como sus padres. Los padres, mientras tanto, aprecian profundamente el tiempo que les liberas para sí mismos, aunque les molestaría apartarse de su progenie por mucho tiempo. Estas diferencias entre los individuos són lo que hace posible una vida de juego libre. El mismo principio se aplica a muchas otras áreas de actividad, especialmente las primarias. Así, muchos disfrutan cocinar cuando lo pueden hacer con seriedad, a su modo, pero no cuando sólo están recargando cuerpos humanos con combustible para el trabajo.
Tercero — aún sin cambiar todo lo demás — algunas cosas que no són satisfactorias si las haces sólo, o en un entorno desagradable, o bajo las órdenes de un supervisor, son agradables, al menos por un tiempo, si esas circunstancias cambian. Esto es cierto probablemente, hasta cierto punto, para todo trabajo. La gente utiliza su ingenio, de otro modo desperdiciado, para convertir las tareas repetitivas menos atrayentes en un juego, lo mejor que pueden. Las actividades que atraen a algunas personas no siempre atraen a todas, pero todo el mundo tiene, al menos en potencia, una variedad de intereses y un interés en la variedad. Como dice el dicho, “cualquier cosa, una vez”. Fourier era el maestro en especular cómo a las inclinaciones aberrantes y perversas se les podría dar uso en la sociedad post-civilizada, que él llamaba Armonía. Pensaba que el Emperador Nerón pudo haber sido una buena persona si, de niño, hubiese podido complacer su gusto por la sangre trabajando en un matadero. Los niños pequeños a quienes les encanta revolcarse en la suciedad podrían ser organizados en “Pequeñas Hordas” para limpiar los sanitarios y recoger la basura, otorgando medallas a los que destaquen. No estoy sugiriendo que sigamos estos mismos ejemplos, sino que veamos el principio subyacente, el cual me parece que tiene sentido como una dimensión de una transformación revolucionaria general. Ten en mente que no se trata de tomar el trabajo de hoy tal como lo encontramos y asignarlo a la gente adecuada, ya que algunos de ellos tendrían que ser realmente perversos. Si la tecnología cumple un papel en todo esto, no es tanto para eliminar el trabajo automatizándolo, sino para abrir nuevos espacios para la re/creación. Hasta cierto punto podemos desear regresar a la fabricación a mano, que William Morris consideraba un resultado probable y deseable de una revolución comunista. El arte sería recuperado de las manos de esnobs y coleccionistas, abolido como departamento especializado sirviendo a una audiencia de élite, y sus cualidades de belleza y creación restauradas a la vida misma, de la cual fueron robadas por el trabajo. Da qué pensar el hecho de que las ánforas griegas a las que escribimos odas y guardamos en museos fuesen usadas en su tiempo para guardar aceite de olivo. Dudo que a nuestros artefactos cotidianos les vaya tan bien en el futuro, si es que hay uno. Lo que quiero decir es que no existe tal cosa como el progreso en el mundo del trabajo; más bien es lo opuesto. No deberíamos dudar en saquear el pasado por lo que tiene que ofrecer, los antiguos no pierden nada y nosotros nos enriquecemos.
Reinventar la vida cotidiana significa marchar más allá del borde de nuestros mapas. Es cierto que existe más especulación sugerente de lo que la mayoría de la gente se imagina. Aparte de Fourier y Morris — y hasta una pista, aquí y allá, en Marx — están los escritos de Kropotkin, los sindicalistas Pataud y Pouget, anarco-comunistas de antes (Berkman) y de ahora (Bookchin). La Communitas de los hermanos Goodman es ejemplar porque ilustra qué formas siguen a qué funciones (propósitos), y hay algo que sacar de los heraldos, a menudo borrosos, de la tecnología alternativa/apropiada/intermedia/convivencial, como Schumacher y especialmente Illich, una vez que desconectas sus cortinas de humo. Los situacionistas — tal como són representados por la Revolución de la Vida Cotidiana de Vaneigem y en la Antología de la Internacional Situacionista — són tan despiadadamente lúcidos como para ser estimulantes, aún si nunca llegaron a encajar bien su apoyo a las asociaciones de trabajadores con la abolición del trabajo. Sin embargo, es mejor su incongruencia que cualquier versión actual del izquierdismo, cuyos devotos buscan ser los últimos campeones del trabajo, porque si no hay trabajo no hay trabajadores, y sin trabajadores, ¿A quién organizaría la izquierda?
Así que los abolicionistas tendrían que actuar por su cuenta. Nadie puede decir qué resultaría de liberar el poder creativo aturdido por el trabajo. Cualquier cosa puede pasar. El gastado debate de libertad versus necesidad, que casi suena teológico, se resuelve sólo cuando la producción de valores de uso coexista con el consumo de deliciosa actividad lúdica.
La vida se convertirá en un juego, o más bien muchos juegos, pero no — como es ahora — un juego de suma cero. Un encuentro sexual óptimo es el paradigma del juego productivo; los participantes se potencian los placeres el uno al otro, nadie cuenta los puntajes, y todos ganan. Cuanto más das, más recibes. En la vida lúdica, lo mejor del sexo se mezcla con la mejor parte de la vida diaria. El juego generalizado lleva a la libidinización de la vida. El sexo, en cambio, puede volverse menos urgente y desesperado, más juguetón. Si jugamos bien nuestras cartas, podemos sacar más de la vida de lo que metemos en ella; pero sólo si jugamos para ganar.
Nadie debería trabajar. Proletarios del mundo… ¡descansad!

Os representantes dos Sindicatos CC.OO., UGT, CSI-CSIF e CGT na Mesa de Negociación do Concello de Ribadeo (persoal funcionario e laboral) en virtude do acordado en reunión mantida o pasado día 15 de setembro de 2010, a esa Alcaldía-Presidencia e Corporación Municipal,
EXPOÑEN:
Primeiro.-
Con datas 8 e 27 de xullo de 2010 teñen solicitado desa Alcaldía unha reunión da Comisión Paritaria de Interpretación e seguimento prevista no artigo 3º tanto do Acordo regulador das condicións de traballo do persoal funcionario como do Convenio Colectivo para o persoal laboral.
Ata o día de hoxe non se nos convocou para a mesma, pretendendo tratar entre outros asuntos que poidan xurdir, os seguintes:
1º. Protocolo de prevención de conflictos conforme ao documento xa presentado con anterioridade nese Concello e do que se une fotocopia.
2º. Estudio e adopción de acordos procedentes para levar a cabo a execución do acordo plenario relativo ao fondo acordado o 18 de agosto de 2009 de distribución da cantidade de 68.000 euros entre o persoal municipal correspondente.
3º. Estudio e adopción de acordos para levar a cabo a posta en marcha dun Plan de Pensións para o persoal do Concello.
4º.Estudio e adopción de acordos correspondentes en relación co incumprimento que se está a producir no réxime de traballo (horario e descansos) do persoal de limpeza viaria e recollida de lixo segundo o anexo ao Convenio Colectivo para o persoal laboral vixente neste Concello.
5º.Estudio e adopción de acordos correspondentes en relación co Cadro de persoal vixente neste Concello, postos vacantes existentes no mesmo e Oferta Pública de Emprego que se está a tramitar nestes momentos.
6º Adopción de acordos que procedan para o cumprimento das directrices fixadas polo Concello como Entidade Familiarmente Responsable (EFR)
Segundo.-
Que á vista da actual situación de crise xeral que se vive no estado e da situación de precariedade económica que vive o propio Concello, en tanto se proceda a un estudio pormenorizado e real das necesidades de persoal estrutural da Entidade, debe suspenderse a tramitación de calquera oferta pública de emprego de postos de traballo que non respondan a cometidos competenciais expresos de carácter municipal, agás que se confirme de xeito que faiga fe e por escrito unha financiación ao cento por cento por parte da Comunidade Autónoma e /ou Estado dos referidos postos.
A estos efectos por parte dos asinantes quérese facer constar que entre as materias obxecto de negociación previstas no artigto 37.1 da Lei 7/2007, pola que se aproba o Estatuto do Empregado Público figuran as relativas aos criterios xerais sobre a planificación estratéxica dos recursos humanos naqueles aspectos que afecten ás condicións de traballo dos empregados público, sinalándose igualmente no artigo 38 desa norma que “cando as consecuencias das decisións das Administracións Públicas que afectan ás súas potestades de organización teñan repercusión sobre as condicións de traballo dos funcionarios públicos contempladas no apartado anterior, procederá a negociación de ditas condicións coas Organizacións sindicais a que se refire este Estatuto.”
Polo exposto anteriormente,
SOLICITAMOS
Que con carácter de urxencia se convoque á Comisión de seguimento indicada para unha reunión co obxecto de trata-los asuntos indicados.
Ribadeo, 16 de setembro de 2010.
SR. ALCALDE E CORPORACION MUNICIPAL.
CONCELLO DE RIBADEO
El Consejo Federal de la Federación Regional Española de la AIT organizó, clandestinamente, en Valencia (del 10 al 18 de septiembre de 1871 una Conferencia de la FRENO a la que participaron 15 delegados: Gabriel Albagés, Juan Bargalló, Rafael Fragua y Pellicer, Juan Guilino, Anselmo Lorenzo, Alonso Marselau, José Mesa Leompart, Pelegrín Montoro, Ángel Mora, Francisco Mora, José Prats, Vicente Rosell, Francesc Tomàs Oliver, Francisco Vidal, y un delegado por Cádiz del que no se sabe el nombre. En la Conferencia se tomó el acuerdo de celebrar un congreso en Zaragoza para reorganizar la FRENO, agrupando las federaciones locales en cinco comarcas:
Y se eligió un nuevo Consejo Federal, con residencia en Madrid, formado por: Francisco Mora (secretario general), Ángel Mora (tesorero), Valentín Sáez (contable). Inocencio Calleja (secretario económico), Pablo Iglesias, Anselmo Lorenzo, José Mesa, Víctor Labrador e Hipólito Pauly. http://es.wikilingue.com/ca/Federaci%C3%B3n_Regional_Espa%C3%B1ola_de_la_AIT

éstas (las sociedades de resistencia), por su federación y su agrupación organizan al proletariado y acaban por constituir un Estado en el Estado, un Estado económico obrero, en medio del Estado político burgués. Ese Estado se encuen!ra representado naturalmente por los delegados de las corporaciones obreras que, al proveer a las necesidades actuales, constituyen también el embrión de la administración del porvenir ... y bien, dada esa situación, podría ocurrir muy bien que un buen día ese nuevo Estado pronunciase la disolución del Estado antiguo, etc.(De la Anarquía a través de los tiempos x Max Nettlau)
Consiste en que los directamente afectados resuelvan problemas concretos de forma democrática. Es la antitesis de la práctica autoritaria. De la imposición. La discusión
Implica imaginación, creatividad para hacer visibles las denuncias, para resolver los problemas : Octavillas, teatro, música,
Así lo planteaba Bakunin: “La libre Organización seguirá a la abolición del estado. La sociedad podrá y deberá empezar su propia reorganización que, sen embargo, no debe efectuarse de arriba abajo, ni de acuerdo con algún plan ideal proyectado por unos pocos sabios o filósofos, ni mediante decretos promulgados por algún poder dictatorial, o incluso por una Asamblea Nacional u elegida por sufragio universal. Tal sistema, como ya se ha dicho, llevaría inevitablemente a la formación de una aristocracia gubernamental, es decir, a una clase de personas que nada tiene en común con las masas del pueblo; y esta clase volvería con toda certeza a explotar y someter a las masas bajo el pretexto del bienestar común o de la salvación del Estado… .”
Existen muchos ejemplos de luchas en las que se stá aplicando la acción directa no violenta, por ejemplo los Sin Techo en Rio de Janeiro http://www.fondation-besnard.org/article.php3?id_article=501, el Foro de Vida Independiente con sus acciones (Una Marcha hace unos días). En este tipo de acción la unidad es la fuerza
Es lo que pensamos en nuestra sección, a pesar de que nuestro sindicato apoya la huelga general.
Hay que luchar por nuestros derechos pero ¿dejandoles más dinero, nuestro dinero a las empresas? ¿Qué paso en otras huelgas? ¿Qué apoyo hubo a los huelguistas?
Vendidos estamos al capital y hay otro modo de hacer las cosas, de oponerse sin que los trabjdors rsulten perjudicados. Es hora de comenzar a cambiar pero desde las bases, poco a poco, desde lso barrios, las empresas. Otro mundo es posible y necesario
los militares, y a su cabeza Primo de Rivera, se apoderan del poder a través de un golpe de estado. La clase politica amorfa y el monarca Alfonso XIII se dejan desposeer si nprotestar . Solo la CNT intentará oponerse a la dictadura militar apelando el 14 setiembre a la huelga general y publicando un manifiesto : " En esta hora cuando estalla la cobardía general y donde el poder civil renuncia sin lucha al poder de los militares, es a la clase obrera a la que incumbe hacer sentir su presencia y de no dejarse patalear por hombres que, transgrediendo todas las formas de derecho, quieren reducir a cero todas las conquistas obreras obtenidas después de luchas largas y difíciles. "
Pero demasiado aislada (los socialistas y su sindicato UGT se negarán a movilizar) CNT no conseguirá levantar la clase obrera, la huelga se suspende y la CNT como los grupos anarquistas serán reducidos a pasar a la clandestinidad y a sufrir la dictadura y su feroz represión.Ephéméride Anarchiste
El 12 de septiembre de 1948, muere Marcial QUINTANE en Clermont-Ferrand (dpto del Puy-de-Dôme).
Sindicalista anarquista revolucionario y militante.
Hijo de un relojero, nació el 14 de septiembre de 1892 en Chamberet (dpto de la Corrèze). En 1921, era secretario del sindicato CGT de Reims, año en que representa a su sindicato en el momento del Congreso nacional. Destacar que también era secretario del Comité de los sindicatos revolucionarios de Reims
Participa en la campaña de defensa de Sacco y Vanzetti y organiza por esta ocasión, el 16 de octubre de 1921, una reunión en la Bolsa de trabajo de Reims que acaba por una manifestación a través de la ciudad. Participa en la creación del grupo anarquista " Tierra y libertad ". El 25 de marzo de 1922, interviene en una reunión para exigir la liberación del anarquista Emilio Cottin (autor de un atentado fallido contra Clémenceau en 1919).Después de la escisión sindical en el seno de la CGT entre reformistas y revolucionarios, se une a las filas del CGTU (Unificado), pero como miembro de la minoría sindicalista revolucionaria, discute la acción política de los comunistas.
Mujeres Libres de España 1936-1939: Cuando florecieron las rosas de fuego A pesar de la afluencia de activistas provenientes de las otras instancias del movimiento libertario (CNT, Federación Anarquista Ibérica - FAI - , Juventudes Libertarias, los ateneos libertarios), desde el principio MM. LL. funcionó de modo autónomo, sin subordinarse a ninguna de las estructuras previamente existentes, pues se consideraba que la organización separada permitiría una acción más eficaz en los temas que particularmente concernían a la mujer, ya que sólo con la acción femenina autogestionada se podría adquirir la confianza y capacidad para participar como iguales a los hombres en la tarea de construir un mundo mejor. Esto se explicaba así en la revista MUJERES LIBRES: "No luchamos contra los hombres, No pretendemos sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar juntos pues sino nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas" [citado en Liaño y otras, 1999b: 18]. Esa misma autonomía se manifestó en las relaciones con otras organizaciones de mujeres del campo republicano, a las que repetidamente se tuvo que aclarar que MM. LL. no estaba dispuesta a limitar su acción en pro de transformar radicalmente la condición femenina, en aras de compromisos políticos coyunturales como el de la "unidad antifascista". Como propuestas para modificar a corto plazo la situación femenina en España, los esfuerzos más insistentes de la Agrupación apuntaron a lo siguiente: - Sobre el trabajo asalariado: La participación de la mujer era indispensable, porque en ello se fundaba la independencia económica femenina. Por las urgencias de la guerra civil se aceptó la incorporación masiva de las mujeres a laborar en las fábricas, pero MM. LL. no quería simplemente esa función de emergencia, pues propugnaba un derecho definitivo al trabajo. Para que ese derecho no fuese mera acumulación de cargas adicionales sobre las espaldas femeninas, propugnaban la instalación generalizada de comedores populares y guarderías, así como que las faenas hogareñas fuesen compartidas. - Relaciones de pareja: Este aspecto lo vinculaban con la independencia económica, pues sin ésta no es posible construir el amor libre, que es la relación basada en la libertad para asumir conscientemente el acuerdo de compartir la existencia, y nada tiene que ver con esa caricatura de promiscuidad sexual sin compromiso que ha promovido como espantajo el conservadurismo religioso de entonces y de ahora. En tanto anarquistas, repudiaban el control y sanción institucional (estatal o eclesiástico) sobre las uniones, porque tal ingerencia refuerza el papel dominante de esas estructuras de poder, además de consolidar la desigualdad hombre-mujer en las relaciones interpersonales. - Prostitución : Sobre este tema hicieron proposiciones originales. La consideraban como un resultado inherente al sistema capitalista y estaban en su contra, pero a favor de las prostitutas. Decían que no se podía acabar con la explotación sexual sólo con medidas policiales, pues ello supondría dejar sin trabajo a muchas mujeres. Plantearon que inicialmente debía existir una prostitución liberatoria, con exámenes y tratamientos médico-sicológicos, orientación y capacitación en trabajos sustitutos, ayuda moral y económica, que progresivamente llevasen a la desaparición de este "oficio". - Educación infantil: siendo un asunto al que prestaron la mayor atención, sostenían que en las escuelas capitalistas se adquiría una mentalidad encasillada por los valores burgueses, por lo que era esencial que todos los involucrados diesen un giro total al proceso educativo, potenciando una escuela para la libertad a la que asistiesen juntos niñas y niños, iniciativa radical para la época en España. Además se reivindicaba la teoría y la experiencia de la pedagogía libertaria que desde el Siglo XIX se había asociado estrechamente con el movimiento anarquista (7). - Familia: Criticaban la jerarquización autoritaria que imperaba en su seno y su sometimiento al poder paternal. En opinión de MM. LL., la mujer y los hijos carecían de todo derecho a expresarse dentro de la familia tradicional, siendo que el sistema capitalista utiliza esta institución para favorecer la propiedad privada y la sumisión a los poderes autoritarios, de modo que la estructura familiar debía transformarse radicalmente en términos de igualdad, libertad y solidaridad unidos con lo que se planteaba respecto a las relaciones de pareja. - Educación sexual: Enfrentando al oscurantismo de raíz clerical que para entonces campeaba en la península ibérica, con tanta fuerza que era visible hasta entre quienes se consideraban "de izquierdas", MM. LL. insistió en abrir canales para informar y discutir sobre la sexualidad, incluyendo temas para entonces tabú como los métodos anticonceptivos o el aborto, en tanto la consideraban un aspecto esencial de la vida humana, que debía ser conocido para ser transformado en el sentido más positivo para la felicidad individual y colectiva. Es necesario apuntar que las ideas y la existencia misma de MM. LL. enfrentaron resistencias incluso dentro del ámbito libertario, donde a pesar de brindarse cierto apoyo económico, locales de funcionamiento y espacio en la prensa ácrata, no se quiso aceptar a la Agrupación como un organismo igual a la CNT, la FAI y las Juventudes. Cuando MM. LL. solicitó formal reconocimiento en un pleno nacional del movimiento libertario en octubre de 1938, se le respondió que "una organización femenina sería para el movimiento obrero un elemento de desunión y desigualdad, con consecuencias nefastas en el desarrollo futuro de la clase obrera." http://www.nodo50.org/mujerescreativas/mujereslibres.htm
Desde siempre la conflictividad humana tiene mucho que ver con el derecho natural en contraposición
con los derechos artificiales.Si los colectivos humanos establecen sus reglas de manera libre y responsable,
la humanidad, debe desestimar por inoperante, cualquier norma o ley establecida fuera de cualquier
colectividad creada por iniciativa propia.
Las luchas de poder, únicamente se basan en las diferencias humanas construidas como estructuras piramidales,
en donde establecida una cúpula, se genera una estratificación encadenada de seres que someten
y seres sometidos.
En la base de cualquier estructura piramidal se encuentra el egoísmo humano que pretende obtener privilegios
y mejores condiciones de vida a costa de otr@s que se los pueden facilitar.Abuso, opresión, represión
y sobre todo construcción de un inconsciente que acepta este planteamiento, es la causa más remota
del caos humano en la actualidad y a lo largo de la historia.
Si todas las energías humanas se hubiesen encaminado a la búsqueda de la felicidad, resultaría obvio que
estaríamos viviendo una realidad muy diferente.
Tal vez, lo que todavía no hemos logrado comprender es que la igualdad es una cosa y la diversidad otra,
y por ello, las identificamos para generar confusión.
Nada en la naturaleza es idéntico pero evidentemente, sí es diverso y dentro de esa naturaleza estamos los
seres vivos y los seres pensantes y por lo tanto, sometid@s a las mismas leyes naturales, nos guste o no.
El afán humano de la originalidad y la diferencia, convierte una dinámica de avance en una dinámica de
lucha. La búsqueda de la identidad se ha identificado con la demostración de que – de alguna manera-,
soy un ser extraordinario, diferente, por encima del resto de la especie.
Verdaderamente, visto así, es de la mayor simpleza y supone un enorme desconocimiento de nue stra realidad
natural., pero en el campo de la fantasía puede comprenderse como un buen mecanismo de defensa
frente a nuestra mediocridad; porque mediocridad es diferente de diversidad y cuando no se reconoce la
diversidad se cae en la falacia de la compensación de la mediocridad por el poder para demostrarnos a
nosotr@s mism@s nuestra individualidad, nuestra identidad y sobre todo nuestra “inmortalidad”.Por ello,
nuestra civilización es más un campo de batalla que una pacífica y agradable convivencia.
Como ejemplo de lo dicho, vamos a coger como punto de referencia el colectivo femenino como un elemento
fundamental de las ansias de poder original y el deseo insatisfecho de ser por encima de las demás.
Parece que es esta la primera división en la escalada del poder, la más antigua y por ello la fundamental
para comprender a los colectivos dominantes y dominados.
Esa primera diversidad humana, por razón de sexo, al no ser ni comprendida ni aceptada configura y establece
la más elemental forma de estructura piramidal en la cual se van a asentar todas las demás.
Si tenemos en cuenta, que la fuerza bruta, era en el principio un valor importante porque se confrontaba
con la fuerza animal, podemos comprender que el colectivo masculino quisiese destacar este elemento
diferenciador como una cualidad de superioridad, cuando en realidad suponía una similitud con la especie
irracional, pero que en aquellos momentos suponía una buena defensa para la supervivencia, porque el
punto de referencia no era la humanidad racional y pensante, sino la irracional de fuerza elemental.
Si lo más difícil de combatir era precisamente esta fuerza, la confrontación de los hombres con ella, les
debió hacer creer que, por ello, eran superiores a la otra parte del colectivo humano que perpetuaba la
especie y recolectaba frutos para la subsistencia cotidiana.
Tal vez, esa no implicación en la confrontación de fuerzas, hizo que las mujeres tuviesen miedo de ella,
al tiempo que la rechazaban y detestaban al tiempo que las protegía.
Era la dicotomía entre el mundo animal y el mundo racional; la misma que se ha venido manifestando a lo
largo de los tiempos ya que la capacidad de raciociocinio seguía un proceso mucho más lento que el primariamente
físico que se engrandecía con el ejercicio diario para defenderse de los peligros inmediatos.
Los otros, innumerables peligros que generaba la naturaleza no eran básicamente considerados como retos,
porque sus características naturales diferían de las similitudes entre seres vivos de mayor inteligencia,
y por ello, las otras causas naturales fueron consideradas telúricas y generaron los dioses y las religiones
para poder explicarlas.
En nuestra realidad actual, seguimos recibiendo esta herencia que se ha constituido como fundamental
dentro de la experiencia humana y que, nos guste o no, ha generado las bases de las estructuras de poder,
ya que esta dicotomía colectivo masculino-colectivo femenino, no está resuelta.
Para la gente anarquista esto resulta más evidente que para otras formas de pensamiento, pero, no obstante,
la base de equilibrio que debe generar una sociedad no piramidal no se ejercita con la debida claridad,
por ello existimos las anarco-feministas.
Cuando el colectivo masculino vea claro, que la fuerza bruta no es imperativa de superioridad sino de
infrahumanidad, posiblemente nos encontremos en el punto de salida.
Hoy por hoy, esa elemental obviedad no parece estar tan clara, porque sigue manteniéndose con excesiva
fuerza y, pensamos que supone una torpeza en el proceso de evolución de la humanidad.
Sí razón y no fuerza generan la base de nuestra racionalidad, la diversidad sería aceptada como un hecho
indiscutible y por lo tanto, discutir sobre igualdad humana, no tendría sentido.
Pero, lamentablemente lo tiene, y por eso las mujeres anarquistas debemos insistir con más fuerza sobre
la necesidad de que el colectivo masculino anarquista, desestime la fuerza como elemento de poder y genere
racionalidad como forma de progreso y evolución.
Es indudable que las concepciones más simples a veces resultan las más difíciles de comprender porque,
posiblemente, subyace con excesiva fuerza ese deseo ancestral de originalidad y superioridad que compensa
la aceptación de nuestra igualdad como especie humana pensante y evolucionable.
Si el individualismo cede y se incrementa el colectivismo, es evidente que esos deseos de identidad y originalidad
se compensarían en la consecución de un objetivo común de libertad y felicidad, porque, tal vez
todo nos quede poco claro, pero lo que sí es del todo clarividente es el sentimiento de infelicidad que nos
asola, por lo que cualquier alternativa que nos evite soledad y dolor, siempre será mejor que lo que tenemos.
Josefa Martín Luengo
Mujeres por la anarquía
Ilustración de Manuel Monleon Burgos
Manuel Monleón Burgos (Valencia, 1904 - Mislata, 1976) fue uno de los más importantes cartelistas y fotomontadores de la guerra civil española. Se interesó por el naturalismo, el anarquismo y el esperanto, y fue uno de los primeros grafistas valencianos en emplear la técnica del fotomontaje como arma ideológica y propagandística. Por esa razón, y por la agresividad de sus carteles, pasó varios años recluido en los campos de concentración y cárceles franquistas.
Una exposición que recorre la actividad vanguardista de este artista valenciano se puede visitar hasta el 30 de abril de 2004 en la Biblioteca Valenciana. La muestra, titulada Manuel Monleón: un valenciá avantguardista, se acoge en la sala capitular del Monasterio de San Miguel de los Reyes y agrupa varias decenas de carteles de guerra, dibujos, fotomontajes, acuarelas, bocetos, esculturas y pinturas de este creador que desarrolló su actividad profesional en la Valencia de los años treinta.http://www.tebeosfera.com/1/Documento/Articulo/Recuperados/Manuel/Monleon.htm

el primer numero del mensual (luego bimensual) "El Impulso" Organo de los grupos anarquistas de acción proletaria del Lazioy de la Toscana. El periódico para en abril de 1957.Ephéméride Anarchiste

No tiene en cuenta la Inspección de que el crédito horario no puede ser rebajado por imposición unilateral del empresario, que la libre disponibilidad es opción del representante sindical que comunica, no solicita el uso, eso si existe la obligación de preavisar e incluso se puede justificar el uso (Desde la CGT desde luego sin ningún problema) y hace uso de este derecho la Delegada de Personal elegida por el personal laboral del Ayuntamiento. Dado el trabajo de nuestra compañera, para reuniones (incluso para la Mesa de Negociación) ha tenido que hacer uso de este Derecho.
Pues bien ahi tenemos, muy ilustrativa de un modo de hacer las cosas, la respuesta a nuestra denunica de la Inspección de Trabajo
Del 9 al 12 de setiembre en Ginebra tiene lugar el primer Congreso de la liga Internacional de la Paz y de la Libertad que como su nombre indica trata de evitar la guerra entre naciones
Hijo y nieto de anarquistas, Miguel Amorós se convierte al anarquismo en 1968. En los años 70 participó en la fundación de varios grupos anarquistas entre los cuales figuran Bandera Negra, Tierra Libre, Barricada, Los Incontrolados y Trabajadores por la Autonomía Obrera y la Revolución social.[1] Pasa algún tiempo en las cárceles franquistas antes de exiliarse a Francia.
El anarquismo preconizado por Miguel Amorós se inspira en la autogestión, la subversión de la vida cotidiana, la historia de los consejos obreros así como en las movilizaciones que denuncian al sindicalismo como forma de lucha desfasada y la moral obrera como reaccionaria. Sus ideas son cercanas a las del movimiento situacionista. Miguel Amorós estuvo en relación con Guy Debord a principios de los años 80. Participó en la difusión de los Comunicados de la prisión de Segovia (ediciones Muturreko burutazioak) en 1980 cuyo autor de uno de los textos (A los libertarios) era precisamente Guy Debord.
Entre 1984 y 1992, Miguel Amorós hizo parte del equipo redactor de la revista francesa postsituacionista Encyclopédie des Nuisances junto a Jaime Semprún.
Miguel Amorós ha escrito numerosos artículos en la prensa libertaria. También ha pronunciado varias conferencias sobre cuestiones sociales, en particular sobre la ideología del progreso y los perjuicios que ocasiona. Sus principales libros son La Revolución traicionada. La verdadera historia de Balius y Los Amigos de Durruti (2003) y Durruti en el laberinto (2006).
En 2009 publicó una biografía del anarquista valenciano José Pellicer, fundador de la Columna de Hierro durante la Guerra civil española, que sirve de hilo conductor al estudio del anarquismo en la región levantina.
La intención que subyace en mis escritos destinados al debate ha sido señalar los cambios y trasformaciones sociales significativos ocurridos en los últimos veinticinco años, a fin de propiciar el planteamiento de una acción coherente contra la opresión, es decir, el desarrollo de un pensamiento estratégico. Desde hace más o menos veinte años se viene haciendo historia universal a lo bruto, y aún así no nos enteramos.
Nos faltan conceptos con los que captar lo sucedido. Las viejas ideologías han agotado sus posibilidades como herramienta de interpretación y de orientación. Ocurre como con todas las cosas sometidas al envejecimiento y la contaminación: pierden solidez y seriedad y lo ambiguo pasa a ocupar en ellas el lugar de lo auténtico. Las nuevas son sin embargo un pálido simulacro de las anteriores: ecologismo, ciudadanismo, negrismo, insurreccionalismo... reflejando la degradación extrema de la protesta y de las ideas que la acompañan.
La separación existente entre los individuos y el resultado de su trabajo no ha dejado de crecer, y mediante el desarrollo tecnológico ha pasado de ser el signo de la esclavitud material a ser el de la catástrofe esclavizadora. Pues la característica principal de esta sociedad es su inmersión en la tecnología. Todas las demás son consecuencia de ello: la mundialización económica, la mercantilización de la vida en todos sus aspectos, el control social absoluto, la expansión del transporte y de las comunicaciones, la ruina de las ciudades, la destrucción del territorio, la aparición de las masas, el totalitarismo político.
La clase dirigente sufre los cambios y evoluciona hacia una casta ejecutiva vertical, casi invisible y de extrema movilidad. El resto de las clases se disuelve en un conglomerado amorfo, sin identidad ni conciencia de sí, las masas. Las masas no constituyen un sujeto histórico, son simplemente el vertedero de todas las clases. Actúan conforme a impulsos o a directrices emanadas del exterior. Los movimientos de masas pueden llegar incluso a forjar órganos de democracia directa como asambleas y coordinadoras, pero no sabe utilizarlas como corresponde; a menudo sirven para fines contrarios. No son capaces de captar el carácter absoluto de la contradicción entre su desposesión y el acaparamiento de la decisión por los dirigentes. En esas condiciones los conflictos que ese antagonismo reprimido no cesa de provocar transcurren en el terreno mismo de la dominación, sin llegar a cuestionarla, aunque se apoyen en mecanismos asamblearios.
El crecimiento incontrolable y el peligro constante de desintegración no permiten un reparto serio de tareas e impiden cristalizar un idea común. Así, la dominación se impone como el menor de los males, la única salida posible, y las luchas han de componer con los que deciden, o con quienes los representan. No obstante, la disolución de las clases y la atomización paralela de los individuos es un proceso que nunca acaba del todo. Tras el reflujo inevitable de los movimientos de masas puede que sobrevivan colectivos y que estos se involucren en problemas más cercanos. A pequeña escala un conflicto puede generar conciencia social y la conciencia forjar lazos comunitarios.
La lucha puede escapar al aislamiento federándose con otras luchas locales y manteniendo un estado de ánimo adecuado donde cristalice la cuestión social. Dichas luchas surgen lejos de las fábricas pero dentro de la fábrica global en que se ha convertido la sociedad; son por consiguiente necesariamente antidesarrollistas: contra las centrales nucleares, contra los alimentos y cultivos transgénicos, contra el Tren de Alta Velocidad, los parques eólicos, las incineradoras, las líneas de alta tensión, las autopistas, los trasvases y pantanos, las urbanizaciones, los puertos deportivos y los campos de golf, etc.; en resumen, contra toda la maquinaria de guerra del totalitarismo dominante.
He denunciado los seudo movimientos que buscan la integración en el sistema dominante, me he asombrado de la imbecilidad narcisista que caracteriza a los militantes e ideólogos y he criticado el activismo sin ideas que consume todas sus energías en enfrentamientos epidérmicos. No vivimos bajo un régimen democrático burgués sino bajo un régimen totalitario con apariencias democráticas. En un disimulado estado de excepción. Esa distinción es fundamental para encarar el problema de la acción. Quienes aceptan las instituciones no practican un reformismo cualquiera, trabajan directamente para la dominación. Nada desde dentro, todo desde fuera. Pero tampoco basta con un rechazo institucional por violento que sea. La posición negativa camina en círculo. La conciencia no puede ser soslayada.
Decía Guicciardini en una de sus máximas que “la ignorancia, no teniendo ni fines ni reglas ni medida, procede furiosamente y da palos de ciego”. No basta con lo que no se quiere; hay que saber qué se quiere. Si se quiere construir una línea de resistencia contra el capitalismo la crítica social unitaria es tan necesaria como la inteligencia del momento. La ignorancia es contrarrevolucionaria. Los nuevos procedimientos de la opresión como por ejemplo la exclusión, la motorización, la adicción al consumo, la suburbanización, etc., se han desenvuelto con pocos problemas gracias a los sindicatos, a las asociaciones cívicas, a las ONGs, a los partidos, a las plataformas, a los expertos, es decir, a los intermediarios. La supresión completa de ellos será la mejor garantía de éxito, aún en caso de derrota. Por otra parte, la nueva sociedad a construir no puede nacer de la apropiación del sistema productivo sino de su desmantelamiento. Eso significa desurbanización, artesanía, campesinado, lentitud, deriva, vida en común, fin de la política y de cualquier especialización, liberación del deseo...
Cambio radical en la forma de relacionarse con la naturaleza, cambio pues en la forma de vivir. Economía del potlach; don en lugar de intercambio. Municipalización del suelo; autogestión territorial. Nueva sociedad a la medida del hombre, basada en relaciones directas, sin mediaciones, sin Mercado, sin Estado.http://www.nodo50.org/tortuga/Miguel-Amoros-Aviso-del-mal-tiempo

El anarquismo promulga el tratar de poner en práctica las ideas libertarias hoy en día, en la medida en que el Sistema, el entorno personal y nuestras propias limitaciones como parte que somos de esta sociedad jerárquica nos lo permitan, tratando siempre de avanzar hacia ese ideal, de deshacernos de las contradicciones y vicios adquiridos que nos apartan de ello, tanto a nivel personal como colectivo.
Lo comentado anteriormente, haría referencia a los comportamientos y relaciones entre los seres humanos, pero no sólo los humanos sufrimos en exclusiva el autoritarismo, las jerarquías y la explotación existentes en este Sistema, sino que dichas injusticias sobrepasan los límites de la especie humana, siendo también los animales no humanos y la Naturaleza en general víctimas de diferentes formas de imposición por parte de los seres humanos y sus actitudes dominadoras.
Dado que los animales no humanos poseen de forma general y en diferentes grados y maneras voluntad, sensibilidad, sentimientos y capacidad de decisión y de movimiento, tendrían también la necesidad de ejercitar estas aptitudes libremente eligiendo según su propio criterio
El Anarcoveganismo seria una mezcla entre el Anarquismo y el Veganismo http://www.haztevegetariano.com/
La granja y la pesca industrial son métodos extremadamente crueles para criar animales, pero su rentabilidad las hace populares. La mejor manera de salvar a los animales de estas miserias es dejar de comprar lo que las granjas producen: dejando de consumir carne, pescado, leche y huevos, liberas más animales de los que piensas. El vegetarianismo y el veganismo (dieta estrictamente vegetariana) significan comer por la vida: la tuya y la de ellos.
De todos modos lo antes expuesto es una opción más dentro de los derechos y libertades de cada cual.
Hay muchas razones para no comer carne y en la web de Anima naturalis http://www.haztevegetariano.com/page/968 os las explican desde razones de salud a solidaridad con los que pasan hambre.
Se mata la vida, se arrasa con todo. Se maltrata en nombre y por el dinero.
Nada beneficiaría más a la salud humana que la evolución hacia una dieta vegetariana. Albert Einstein.
Militante, periodista, teorico y escritor anarquista, nacido en Foug (Lorena-Francia)
"El sufragio es la libertad del ciudadano para arreglar sus asuntos dentro de la "cosa pública". ¿Por qué monstruosa aberración ha podido ser confundido este sufragio con la delegación de poder que usurpa a los ciudadanos su soberanía para concederla a un corto número de individuos?
Precisamente, en nombre de su soberanía el pueblo no debe darse esos amos, llamados representantes, que le gobiernan a su antojo.
¡Qué triste es oir al elector de Bonaparte, de Thiers o de Ferry, decir con orgullo: "yo soy soberano"!¡Ah, no; tú no eres más que un pobre esclavo!".
“Nuestra patria es el mundo, nuestro culto la libertad”.
Otras obras suyas "La Revolución Cristiana y la Revolución Social"(1891), "De la Comuna a la Anarquiía"(1894), "La Gran Huelga"(1905, rééditada en 2009) , "Memorias de un Libertario"(1937-38).Ephéméride Anarchiste
Ephéméride Anarchiste
necesitamos las utilidades
aire, agua, energía ,
los medios de transporte y de comunicación,
comida y refugio
no tenemos la necesidad de cordilleras imaginarias
entre naciones separadas.
Podemos hacer túneles a través de lo real.
No tenemos necesidad alguna de la continua división de la gente
entre quienes tienen lo que necesitan y quienes no.
Ambos Füller y Marshall McLuhan
Es sabido, además
el trabajo es ahora obsoleto
hemos inventado las máquinas para hacerlo por nosotros.
Ahora que no tenemos ninguna necesidad de hacer algo
¿Qué haremos?
Mirando el mapa mundial geodésico de Fuller
vemos que la Tierra es una sola isla, Oahu.
debemos darles a todas las personas todo lo que ellos necesitan para vivir
de algún modo ellos lo merecen.
Nuestras leyes actuales protegen al rico del pobre.
Si es que tiene que haber ley, nosotros necesitamos aquella que
comience con la aceptación de la pobreza como un estilo de vida.
debemos hacer un mundo seguro para los pobres sin depender de los gobiernos.
"Le Fanal". Impresa en Austria por Pierre Ramus, realizada y difundida en Egipto por el anarquista Jacques COHEN-TOUSSIEH. La revista para en 1923, luego de algunos números publicados
Ephéméride Anarchiste
Escritora, militante anarquista, féminista y neo-malthusiaba escandinava.
Habia nacido el 2 de enero de 1886 en Hoyland (Noruega). Hija diesiete de un pastor, reniega de la religión y escoge realizar estudios de medicina dental, pero una explosion en un laboratorio de su escuela le hara perder dos dedos y pondra fin a sus proyectos de convertirse en dentista. Durante la primera guerra mundial, encuentra a Albert Jensen, un anarco-sindicalista y pacifista americano . Cuando es expulsado de Noruega, ella parte con él a Copenhague (Dinamarca) luego a partir de 1919 a EStocolmo en Suecia. Colabora entonces en el periódico "Arbetaren" que representa la tendencia anarcosindicalista y libertaria sueca. Enfrentada al problema de las familias numerosas después de la muerte de una de su hermanas menores tras un aborto clandestino, se convierte en militante néo-malthusiana, luchando por el control de los nacimientos gracias a medios anticonceptivos como el diafragma . Contribuira mediante numerosos articulos y conferencias a traves del país (Suecia) a dar una verdadera informacion sexual y politica a las mujeres y conseguir abolir la ley que prohibia los medios anticonceptivos (1937). En 1933, funda la Féderacion de la Educacion Sexual "RFSU" que preside hasta 1959. Milita por el aborto libre, la difusion de medios contraceptivos , y también por los derechos de los homosexuales. En los años cuarenta, llega a federar organizaciones diversas que daran nacimiento a la 'International Planned Parenthood Federation" (IPPF), Fédéracion internacional de planning familiar que presidirá de 1959 a 1963. Su acción será finalmente reconocida oficialmente y sera nombrada en 1958 doctora honoris causa por la Universidad de Uppsala.
Además de sus artículos , ella ha escrito libros con sus memorias publicados en 1965 y 1966
" Sueño del día en que cada niño nacido será el bienvenido, donde hombres y mujeres serán iguales y vivirán su sexualidad en la pasión, el placer y la ternura. "

(Californie), por Ricardo Flores Magon, Librado Rivera, Antonio I.Villarreal que acaban de ser liberados de la penitenciaria de de Florence (en Arizona), Enrique Flores Magon, Gutiérrez de Lara, Anselmo L.Figueroa y Práxedis G.Guerrero, hacen igualmente uso del despacho del periódico. Alfred Sanftleben se encarga de la página en inglés Ephéméride Anarchiste
Periodico de la República Democrática y Social publicado por Proudhon. Este periódico sucede al "Représentante del Pueblo" prohibido desde el 10 de julio 1848. El Pueblo saldrá hasta el 13 de junio de 1849 y dejará el sitio a "La Voz del Pueblo " de octubre 1849 a 14 de mayo de 1850 antes de retomar su titulo original entre el 15 junio y el 13 octubre de 1850. Son los art´culos publicados en sus columnas atacando al Principe presidente Louis-Napoléon Bonaparte que le valdrán a Proudhon una condena a tres años de prision/

El anarquismo no es en gran medida un desafío al orden existente, antes bien es una forma sobreespecializada de acomodarse en él. Es un modo de vida, o un anexo de uno, con su mezcla particular de recompensas y sacrificios. La pobreza es obligatoria, y por esta misma razón se excluye la pregunta sobre si este o esta anarquista puede ser alguien o un fracasado o fracasada a pesar de la ideología. La historia del anarquismo es una historia incomparable de derrota y martirio, todavía los y las anarquistas veneran a sus antepasados hechos víctimas, con una devoción mórbida que ocasiona la sospecha de que los anarquistas, como todos los demás, piensan que el único anarquista bueno es uno muerto
(...)
Obviamente, en una sociedad industrializada como la nuestra, el estado es necesario. El punto es que el estado ha creado las condiciones en las cuales es de hecho necesario, despojando a los individuos de su poder de asociarse voluntariamente en el día a día. De manera más fundamental, las bases del estado (trabajo, moralismo, tecnología industrial, organizaciones jerárquicas) no son necesarias sino antes antitéticas para la satisfacción de nuestro deseos y necesidades reales. Desafortunadamente, la mayoría de las tendencias del anarquismo apoyan estas premisas pero oponiendose a su conclusión lógica: el estado.
(...)
Si no hubiese anarquistas el estado tendría que inventarlos. Sabemos que en muchas ocasiones se ha hecho exactamente eso. Necesitamos anarquistas sin las trabas del anarquismo. Entonces, y solo entonces, podremos empezar a obtener un fomento serio de la anarquía.
Texto completo http://caosmosis.acracia.net/?p=197
continuación de la represión de la " Semana trágica ", el poder monárquico apoyado por las autoridades eclesiásticas, después de haber decretado el Estado cerrar las escuelas laicas, arresta al pedagogo libertario y libre pensador Francisco FERRER. Acusado sin ninguna prueba (ver proceso del 9 de octubre) de ser el instigador de la " Semana trágica ", será fusilado el 13 de octubre, a pesar de la reprobación internacional.Ephéméride Anarchiste