miércoles, 25 de agosto de 2010

Los años de Franco

Mapa de la resistencia de los maquis al régimen franquista.

En 1939 la Ley de responsabilidades políticas ilegalizaba la organización y se expropiaban sus bienes; inmuebles, material, vehículos, cuentas bancarias, empresas colectivizadas y documentación. Por aquel entonces la CNT contaba con un millón de afiliados y la infraestructura que la soportaba era amplia.

La CNT-AIT funcionó de forma clandestina dentro de España durante el franquismo como parte de la oposición, dándose también actividades de cenetistas en el exilio y siguió la lucha contra el régimen de Francisco Franco a través de algunos maquis. En ciudades como Barcelona y Valencia la CNT siguió funcionando como sindicato clandestino y manteniendo un oposición al franquismo. Hasta casi el final del exilio posturas divergentes propiciaron un debilitamiento de la organización que hizo que ésta perdiese influencia entre la población. En 1961 se revitalizó consolidándose a lo largo de las décadas de 1960 y 1970 gracias a la penetración del ideario anarcosindicalista en organizaciones obreras católicas antifranquistas como Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y Juventud Obrera Católica (JOC).

Durante esos años también organizó varios congresos en el exilio, y participó como sección española en los comicios de la AIT.http://es.wikipedia.org/wiki/Anarquismo_en_Espa%C3%B1a#Enlaces_externos

 

 

La CNT durante el franquismo - clandestinidad y exilio (1939-1975).

Este libro de Angel Herrerin analiza el devenir de la organización anarcosindicalista durante los casi cuarenta años de dictadura en nuestro país, y desgrana aquellas situaciones que influyeron en el eclipse cenetista tales como la represión, la actuación de los grupos de acción anarquista, las relaciones de la CNT con el Sindicato Vertical y con otras organizaciones opositoras al régimen, el enfrentamiento entre el interior y el exilio y la evolución ideológica.

Para ello el autor ha recurrido a una importante combinación de fuentes, desde las más de treinta entrevistas realizadas en España, Francia y México, hasta los archivos de instituciones internacionales de las organizaciones políticas y sindicales antifranquistas. Una parte importante de la investigación se basa en fuentes del propio régimen –como los Archivos Policiales, los Archivos de Gobiernos Civiles o el Archivo del Tribunal Militar de Madrid–, algunas de ellas inéditas, lo que ha permitido realizar un primer balance sobre la dura represión sufrida por la CNT.

La dura represión franquista contra el movimiento anarcosindicalista es otro de los temas en los que Hererrín entra de lleno. La elección de nuevos cuadros de mando y la reorganización del sindicato comenzaron en los campos de concentración. Una y otra vez, los cabecillas eran detenidos y la organización interna iba quedando fuertemente diezmada. Herrerín apunta a la imposibilidad de mantener en la clandestinidad una organización de masas, y presenta por primera vez un riguroso estudio de fuentes. En la entrada de anarquistas en 1947 en los sindicatos del régimen, el historiador marca diferencias: "Hay que diferenciar entre los que entraron empujados por sus compañeros y los que se suben al carro de los vencedores. Los cincopuntistas como Lorenzo Íñigo o Francisco Royano, con un largo pasado en la cárcel, son grandes militantes que ven que los comunistas están tomando mucha fuerza en el movimiento sindical. Su anticomunismo les lleva a pactar con los gerifaltes, pero con el régimen es imposible llegar a un acuerdo; son engullidos por la dictadura. Muchos de los que entraron en el cincopuntismo se fueron".

Herrerín habla de la historia de la CNT -"los grandes perdedores"- como del "retrato de un familiar que murió de jovencito", y dice que con su libro ha intentado mostrar "las arrugas, el paso del tiempo". "En la memoria de los españoles están aquellos camiones y en el imaginario parece que lo que ha quedado es la bomba".

Él destaca el estrecho vínculo que el anarquismo mantuvo con la cultura, la importancia que a ella le siguen dando los viejos anarquistas: "El recuerdo de los ateneos literarios donde muchos de ellos aprendieron a leer y el respeto que tenían por la cultura es algo que mantienen".http://anarcosindicalistas.blogspot.com/2007/08/la-cnt-durante-el-franquismo.html





Publicado por a333 @ 21:08  | textos anarquistas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios