lunes, 16 de agosto de 2010

 

19 de enero 1883 (Proceso de los  66).

Lo que es la Anarquía, lo que son los Anarquistas, lo vamos a decir :
Los anarquistas, Señores, son ciudadanos que ,dentro de un siglo donde se recomienda por todas partes la libertad de las opiniones, han creido su deber recomemendar la libertad ilimitada.


Si, Señores, estamos , por el mundo, algunos miles, puede ser millones- ¡ Porque no tenemos otro mérito que de decir a  lo alto lo lo que la multitud  piensa muy bajo somos algunos millares de trabajadores qué reivindicamos la libertad absoluta, nada más que la libertad, toda libertad!

Queremos la libertad, es decir reclamamos para todo ser humano el derecho y el medio de hacer lo que le plazca, y no hacer lo que no le place; de satisfacer integramente todas sus necesidades, sin otro limite que las imposibilidades naturales  y las necesidades de sus vecinos igualmente respetables.

Queremos la libertad, y creemos su existencia incompatible con la existencia de un poder cualquiera, cualesquiera sean que su origen y su forma,que sea elegido o impuesto, monárquico o republicano,  que se inspire en el derecho divino o en el derecho popular, en la Santa-Bombilla ? o en el sufragio universal.

El caso es que la historia esta ahi para enseñarnos que todos los gobiernos se parecen y se valen. Los mejores son lo peor. ¡ Más cinismo en unos, más hipocresía en otros!

El mal, en otros términos, a los ojos de los anarquistas, no reside en tal forma de gobierno más bien que en tal otra. Está en la idea gubernamental misma; está en el principio de autoridad.

Los anarquistas proponen pues aprender al pueblo a pasarse sin el gobierno como comienza a aprender a pasarse sin Dios.
 También aprenderá a pasarse sin propietarios. Lo peor de los tiranos, en efecto, no es el que nos embastille, ni que nos mata de hambre; sino que es el que nos coge con lazo, que nos toma por  el vientre.

¡ Ninguna libertad sin igualdad! Ninguna libertad en una sociedad donde el capital es monopolizado en las manos de una minoría que va reduciéndose cada día y donde nada es repartido, ni la educación pública, pagada y dependiendo  de los  denarios de todos.

La sustitución, en una palabra, por  los informes humanos, por el libre contrato, perpetuamente revisable y resoluble, a la tutela administrativa y legal, a la disciplina impuesta; tal es nuestro ideal.
 En el  fondo, siempre los mismos procedimientos, siempre la misma intolerancia. Hasta los liberales en apariencia tienen  en reserva, bajo el polvo de los arsenales legislativos, alguna buena pequeña ley sobre la Internacional, para uso de las oposiciones molestas.

Creemos nosotros, que el capital, el patrimonio común de la humanidad, ya que es el fruto de la colaboración de las generaciones pasadas y de las generaciones contemporáneas, debe estar a disposición de  todos, de tal modo que ninguno pueda ser excluido de eso; qué nadie, en cambio, pueda acaparar una parte en detrimento del resto.

Queremos, en una palabra, la igualdad; la igualdad de hecho, como corolario o más bien como condición primordial de la libertad. De cada uno según sus facultades, a cada uno según sus necesidades; he aquí lo que queremos sinceramente, enérgicamente; he aquí lo que será, porque no es en absoluto de prescripción que pueda prevaler contra las reivindicaciones a la vez legítimas y necesarias. Es porque se quiere consagrarnos a todas las florituras.

¡He ahi lo malvados que somos! Nosotros reclamamos el pan para todos, el trabajo para todos; para todos también la independencia y la justicia.

http://epheman.perso.neuf.fr/anardeclar.html#declaration


 


Publicado por a333 @ 9:18  | textos anarquistas
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