viernes, 16 de julio de 2010

 

Es a través y por las acciones directas de los precursores del cambio social, ya sean de naturaleza pacífica o bélica, que la Conciencia Humana, la conciencia de las masas, se agita hacia la necesidad del cambio. Sería muy estúpido el decir que nada bueno resulta jamás de la acción política; a veces surgen cosas positivas por ese camino. Pero nunca hasta que la rebelión individual, seguida por la rebelión de masas, lo haya forzado. La acción directa siempre es la que lanza el grito de protesta, la iniciadora, a través de la cual la gran masa de los indiferentes toma conciencia de que la opresión se torna insoportable.

 

Hoy hay opresión en la tierra -y no sólo en esta tierra, sino en todos aquellos rincones del mundo que disfrutan de los tan engañosos frutos de la Civilización-. E igual que con la cuestión de la esclavitud, también esta forma de esclavitud ha estado engendrando, tanto la acción directa como la acción política. Una cierta fracción de nuestra población (probablemente mucho más pequeña que la que los políticos acostumbran dar en los mítines políticos) está produciendo la riqueza material de la que todo el resto de nosotros vivimos; así como eran 4.000.000 de esclavos que sostenían a la masa de parásitos que tenían encima. Esos son los trabajadores industriales y agrícolas.

 

A través de la inprofesada e inprofesable operación de instituciones que ningún individuo entre nosotros ha creado, sino que encontró ya existentes al llegar a este mundo, la parte absolutamente más esencial de toda la estructura social, sin cuyos servicios nadie puede ni comer, ni vestirse o protegerse de los elementos, son justamente aquellos que reciben menos comida, vestimenta y alojamiento -para no mencionar su parte de todos los otros beneficios sociales que el resto de nosotros supuestamente debemos recibir, tales como la educación y la gratificación artística-.

 

Esos trabajadores han, de una u otra forma, juntado mutuamente sus fuerzas para ver qué mejoras de sus condiciones pueden conseguir; primeramente por medio de la acción directa, y luego por la acción política. Hemos tenido al Grange, la Alianza de Granjeros, Asociaciones Cooperativas, Experimentos de Colonización, los Caballeros del Trabajo, Sindicatos y los Trabajadores Industriales del Mundo. Todas esas organizaciones se han formado con el propósito de lograr arrancar de los amos del campo económico un salario un poco mejor, unas condiciones un poco mejores, o una jornada de trabajo un poco más corta; o por otro lado, para resistir una reducción en los salarios, peores condiciones o jornadas laborales más largas. Ninguna de ellas ha intentado alcanzar una solución final para la guerra social. Ninguna de ellas, excepto los Trabajadores Industriales, ha reconocido que existe una guerra social, inevitable mientras las presentes condiciones legales y sociales persistan. Aceptaron las instituciones de la propiedad tales y como las encontraron. Estaban formadas por hombres promedio, con deseos promedio, y se abocaron a hacer cosas que les parecían posibles y muy razonables. No estaban comprometidos con una visión política particular y estaban organizados, pero lo hicieron a través de la acción directa a partir de su propia iniciativa, ya sea como actitud positiva o defensiva.http://www.kclibertaria.comyr.com/textos.html


Publicado por a333 @ 7:20  | textos anarquistas
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