jueves, 01 de julio de 2010

BUSQUEMOS LA SOLUCIÓN EN EL REPARTO DE LA RIQUEZA

 

En días recientes ha salido publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea unas Decisiones del Consejo Europeo dirigidas a Grecia, en las cuales se le hacen una serie de requerimientos que debe cumplir en unos plazos determinados.

Grecia deberá suprimir la mayoría de créditos presupuestarios destinados al subsidio de solidaridad, recortar las pensiones más elevadas, reducir las primas y bonificaciones de semana santa, verano y navidad a los funcionarios y pensionistas, volver a aumentar el IVA y aumentar una vez más los impuestos a los carburantes, el tabaco y el alcohol, entre otras cosas. Además deberá reformar las administraciones públicas, limitando las sustituciones de los funcionarios que se jubilen solamente al 20%, es decir, entrará 1 por cada 5 jubilaciones. También las pensiones serán reformadas,aumentando la edad de jubilación y reduciendo el gasto público en pensiones durante el período 2010-2060, es decir, durante medio siglo.

Por si esto fuera poco habrá de elaborar una ley para reformar el sistema de negociación salarial en el sector privado, que prevea una reducción de la retribución de las horas extraordinarias, una mayor flexibilidad en el tiempo de trabajo y abre la posibilidad de acordar pactos territoriales locales para fijar un incremento salarial inferior al previsto en los acuerdos sectoriales. O lo que es lo mismo eliminar por ley la negociación colectiva. De igual manera deberá ampliar el período de prueba en los nuevos contratos y facilitar un mayor recurso a los contratos temporales.

Resulta paradójico que seamos la clase trabajadora la designada para resolver un supuesto problema que no hemos creado. Y decimos supuesto problema porque alguien ha decidido que la deuda pública no debe superar un % del PIB. Todos los países están siendo presionados en este sentido, aunque no todos. Japón es el país perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que posee la deuda pública más elevada, que alcanzará el 200% de su PIB para finales del 2010, sin embargo este país no está sufriendo las mismas presiones que el resto. ¿Por qué?, pues porque los inversores internacionales, es decir, los mercados, no son los suscriptores de la deuda pública japonesa, sino que son los ahorradores nacionales los que poseen más del 95% de la misma. Japón fija para los hogares una tasa de ahorro abultada y los mercados no son solicitados por la deuda pública japonesa. El resultado es claro: sin posesión no hay intromisión.

Si observamos las medidas impuestas a Grecia y que con insignificantes matices se están aplicando en todos los países, vemos que van encaminadas a la obtención de dinero por la vía rápida. El plazo vence, los prestamistas quieren cobrar y no están dispuestos a esperar el resultado de otras medidas que repercutan en las clases más favorecidas, como gravar las rentas del capital, eliminar el fraude fiscal, el trabajo sumergido, etc. Además los propios mercados se verían afectados por estas medidas.

Es necesario recordar que, según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el 53% de los llamados hedge funds o fondos de libre inversión están domiciliados en paraísos fiscales, es decir, no tributan en ningún sitio.

CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO


Publicado por a333 @ 6:50  | anticapitalismo
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