jueves, 18 de diciembre de 2008
 

 al mismo tiempo que se desplazan los efectos de poder desde la contundencia de las porras y de las balas hacia las suaves influencias

del habla, también se consigue reducir la superficie que el lenguaje ofrece para su subversión, haciéndola desaparecer

casi por completo/ Tomás Ibañez


Publicado por a333 @ 6:50
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios